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Miércoles 10 Septiembre, 2014

La gestión de Correa hasta motiva a las personas a tributar, porque ven y viven lo que el Gobierno hace con los impuestos


La Revolución Ciudadana para el buen vivir  

Tuve la oportunidad de vivir en Ecuador de 1996 a 2000 y fui profesor de macroeconomía para estudiantes de administración y de economía, donde surgía la pregunta: ¿Cómo es posible que Ecuador, con petróleo, minerales, gas natural y tanto potencial, vive como vive?
Los detalles son casi infinitos, pero los mismos generaron procesos que devinieron en la llegada del economista Rafael Correa Delgado a la Presidencia del Ecuador, quien llegó a poner orden en el manejo de la cosa pública y hacer mejor uso de los abundantes recursos del país.
El presidente Correa ha demostrado que la riqueza de la nación no se limita a tener unas cuantas personas acaudaladas en algún ranking internacional: la riqueza de un país se mide por la calidad de vida de la ciudadanía. Hoy día la población cuenta con salarios mínimos reales y una empresa no puede declarar ganancias hasta que todos sus colaboradores estén debidamente pagados.


La seguridad social es social y es segura, con instalaciones de primera calidad, no solo para curar, sino también para ofrecer salud preventiva. En este momento, hay más de 250 colegios públicos que están en proceso de ser certificados para ofrecer un título internacional, algo que en los demás países es una opción disponible solo en algunos colegios privados. Y ni hablar del Proyecto Yachay, la Ciudad del Conocimiento.
Aun cuando Ecuador pertenece al ALBA, es el único país de ese grupo que ha logrado sanear su burocracia, es el único que ha cancelado su deuda externa, es el único que mantiene un crecimiento real de la economía.
Su estabilidad atrae inversión extranjera y la calidad de sus productos está presente en más ciudades del mundo.
El presidente Correa ha logrado complementar lo que personas obtusas consideran excluyente: o lo social, sinónimo de comunismo, o lo económico, análogo de capitalismo. ¿Cómo?
No se pueden realizar avances sociales sin recursos: hay que estimular la empresa privada, desde mipymes hasta transnacionales, con infraestructura y personal calificado, creando oportunidades de crecimiento y exportaciones.
De la ampliación del sector privado, devienen mayores ingresos fiscales SIN aumentar impuestos. Al sanear el uso de los recursos fiscales, hay más eficiencia y mejores resultados, lo cual genera más confianza y más apoyo a la gestión pública y fiscal.
La gestión de Correa hasta motiva a las personas a tributar, porque ven y viven lo que el Gobierno hace con los impuestos.
Regresé en 2011 y 2012 y pude comprobar prima facie la metamorfosis de un país con recursos mal administrados, a un país con recursos excelentemente administrados: hasta el aire es mejor.
Al conversar con ecuatorianos y costarricenses residentes, todos coinciden: hasta los que no votaron por Correa valoran y reconocen que la Revolución Ciudadana ha sido el parteaguas en la vida de toda la población, porque cuando un país mejora, todos mejoran.
No es maquillaje de un ministro de comunicaciones, ni millones de dólares en agencias de publicidad. El apoyo a Rafael Correa es producto de que ahora la gente vive bien.
 

Luis Guillermo Quesada Sibaja