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Las circunstancias hoy obligan a un serio debate sobre la conveniencia o no de abrir la posibilidad de explorar y explotar algunas de las reservas geotérmicas existentes


La reserva energética desaprovechada

La importante cantidad de energía geotérmica existente en las zonas volcánicas de este país, permanece ahí, como una especie de reserva que no se utiliza a pesar de que se necesita.
Esta situación se presenta porque la legislación costarricense prohíbe alterar la naturaleza de las zonas protegidas, y es en ellas donde se ubica la mayor parte de los volcanes, en cuyo subsuelo está el vapor generador de la electricidad, cuya energía es conocida como geotérmica.
La protección de la riqueza natural por medio de Parques Nacionales y áreas protegidas ha sido y es esencial para una Costa Rica que, gracias a ello, ha sido reconocida por el mundo como protectora de las pocas reservas existentes en el planeta, sin las cuales podría acabarse la vida.
No obstante, las circunstancias hoy obligan a un serio debate sobre la conveniencia o no de abrir la posibilidad de explorar y explotar algunas de las reservas geotérmicas existentes debido a que son menos contaminantes y producen una energía mucho más barata, justo en la coyuntura de que el petróleo (más contaminante) comenzará a escasear y con ello a disparar sus precios.
Sin embargo, un tema de tanta importancia para el país no parece recibir atención en nuestra Asamblea Legislativa, que es donde debería crearse legislación en caso de que se decida iniciar la obtención de energía por medio del vapor del subsuelo de zonas volcánicas. Esto a pesar de que hay en ese Primer Poder de la República, al menos tres proyectos de ley relacionados con el tema.
¿Se trata de un asunto de productividad y prioridades del Congreso? ¿Cuáles situaciones en él son determinantes en cuanto a que pueda aumentar su productividad ahorrando tiempo empleado en asuntos de no tanta relevancia? No creemos que se trate de una decisión de no avanzar en la discusión de un tema de tanta importancia nacional como la energía geotérmica.
La realidad es que el país necesita de este debate y de una decisión razonada. Si por ejemplo, fuera el ICE quien recibiera una autorización para obtener dicha energía, podría recaer sobre este también la responsabilidad de causar el menor deterioro posible a los recursos naturales protegidos.
En todo caso, las diferentes alternativas geotérmicas solo podrían analizarse si se produjera legislación que lo permita. Lo que no es válido es posponer el debate en momentos en que es cada vez más necesario contar con nuevas fuentes de generación eléctrica.
 

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