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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



INVERSIONISTA


La problemática de los dividendos

Alfredo Puerta [email protected] | Lunes 16 abril, 2012




La problemática de los dividendos

Google Inc., uno de los grandes nombres en la industria tecnológica en Estados Unidos, es según lo reporta Bloomberg la única empresa del sector que no reporta pagos periódicos a sus inversionistas pese a tener un valor de mercado cercano a los $125 mil millones y unas reservas de efectivo cercanas a los 44,6 billones.
Ante esta situación, los inversionistas esperan con ansia que Google reparta al menos parte de esa cantidad de dinero hacia sus inversionistas, lo cual sería un paso positivo para la percepción de la empresa; sin embargo, desde el punto de vista de la empresa, quizás no haya tanto interés.
Existen dos grandes teorías en torno al tema de los dividendos en las finanzas; la primera, establece que los dividendos son relevantes en la formación del valor de mercado de las empresas, por lo que en la medida que más dividendos paguen, mayor será su valor.
La segunda, considera que los dividendos son irrelevantes, ya que los inversionistas pueden verse beneficiados tanto por estos, como por las ganancias de capital surgidas de la revalorización del precio de las acciones, que en todo caso están más relacionadas con las decisiones gerenciales y las expectativas de crecimiento de la empresa.
Un ejemplo de la mencionada teoría de la irrelevancia es Berkshire Hathaway Inc. (BRK-A), compañía adquirida en 1964 por Warren Buffett y que a la fecha no ha pagado y posiblemente nunca pagará un céntimo en dividendos.
Para Buffett, los inversionistas ganan más mientras más valor de mercado tiene la empresa, de hecho desde 1990 hasta hoy, el valor de mercado pasó de $7,45 por acción hasta los $121,90, un crecimiento de 15 veces en los últimos 22 años y que equivale a una rentabilidad anual cercana al 14%, nada mal para cualquier tenedor de la acción.
Por otra parte, se presenta un dilema entre las necesidades de la empresa y las de los inversionistas, la primera necesita crecer invirtiendo en proyectos que le generen valor y mientras mayor capacidad de realizarlos sin la necesidad de solicitar préstamos a la banca o al mercado de capitales, mejor es para su rentabilidad.
De hecho, ningún presidente ejecutivo querrá perder la oportunidad de maximizar la rentabilidad para disfrutar de un jugoso bono por desempeño a final del año. Obviamente, este no es el interés de inversionista, que lo que quiere es ver maximizada su inversión personal en la empresa.
Este problema no tiene una solución definitiva, sin embargo, es muy posible que las presiones del mercado y de los competidores, hagan que empresas como Google comiencen a pensar más seriamente en redituar a sus inversionistas con un atractivo dividendo.

Alfredo Puerta, MBA
[email protected]
Twitter @alfredopuerta