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Miércoles 14 Octubre, 2009

La presidencia que necesita Costa Rica

Al acercarse el proceso para la elección del próximo presidente o presidenta es importante que todos los costarricenses analicemos si queremos elegir a alguien que va a defender los intereses de ciertos grupos o una persona que va a trabajar en aras de procurar el bienestar de toda la sociedad costarricense y especialmente los de menos recursos económicos, pensando en el bienestar general.
Cabe señalar que los últimos gobiernos han aplicado políticas y acciones sustentadas en aspectos macroeconómicos que han propiciado cierto crecimiento económico pero no el desarrollo económico, lo que ha provocado un incremento de la pobreza y el aumento de la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen.
Es importante recordar que el nivel de pobreza está actualmente en cerca del 20%.
Es necesario que los costarricenses elijamos un presidente o presidenta que tenga gran conciencia social, que llegue a servir y no a servirse de la función pública, que realice un gobierno que tenga siempre presente la célebre frase del recordado presidente de Estados Unidos Abraham Lincoln: “del Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.
Asimismo, que se sustente en valores como la honradez, integridad y transparencia que guíen a Costa Rica por un rumbo que propicie la solidaridad, el desarrollo económico y la protección y sostenibilidad del medio ambiente.
Es fundamental que pueda trabajar en equipo. Esta no es la época de las estrellas solitarias, sino del trabajo en equipo. Así como una gran capacidad para la toma de decisiones, y que tenga criterio propio. Es necesario también que tenga un adecuado manejo de la inteligencia emocional.
Por eso, costarricenses, es fundamental que analicemos la trayectoria, tanto en el sector público como en el privado, de los candidatos y candidatas, para ver si su actuar ha sido apegado a principios éticos y morales, si no se han servido de la función pública para beneficio personal.
Es fundamental que sea un presidente o presidenta que de manera frontal combata la inseguridad ciudadana, la corrupción y la pérdida de valores que de manera continua se ha venido dando en nuestro país, donde en épocas anteriores valores como la honestidad, integridad y respeto a los demás, eran el norte que guiaba el accionar de los costarricenses.
El presidente o la presidenta que elijamos debe no preocuparse sino ocuparse con acciones concretas para enfrentar los grandes problemas que tiene el país de un sector público que debe ser más eficiente, la problemática del déficit fiscal, y el alto nivel de la deuda pública, el deterioro en los sectores de educación y salud, el mal estado de las carreteras en todo el país.
Es fundamental que analicemos estos y otros aspectos como los programas de gobierno que proponen, analizar cuestiones como la consistencia y viabilidad, para que los costarricenses hagamos un voto a conciencia, pensando en los mejores intereses de Costa Rica y no un voto por tradición o un voto a ganar.

Bernal Monge Pacheco

Consultor