La Niña provocará resultados mixtos a la agricultura
La Niña podría impactar de diferente en la región, y beneficiar a importadores de arroz como Juan Carlos Sandoval de Maquila Lama. Gerson Vargas / La República
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Cultivos como el arroz, el banano y el mango, además de la ganadería, podrían beneficiarse con el fenómeno de La Niña que se espera comenzará a presentarse el próximo mes, pero generaría efectos adversos en plantaciones de café, piña y hortalizas.

Al contrario de El Niño, que el año pasado azotó con sequías la vertiente del Pacífico, La Niña se caracteriza por mayores lluvias en esta zona y el Valle Central, y menores precipitaciones en la Vertiente del Atlántico.

Sin embargo, como se desconoce la intensidad del fenómeno, los productores deben estar alertas ante un posible exceso de humedad que causaría la proliferación de bacterias y hongos, advirtió Johnny Montenegro, de la secretaría ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria.

Este es el caso del café, que con una excesiva humedad queda expuesto al ataque de la roya o a que resurja el llamado ojo de gallo, sobre todo en regiones tradicionalmente amenazadas como Berlín de Heredia y Coto Brus.

Además, con muchas lluvias el grano tendería a caerse lo que reduciría considerablemente la cosecha.

“Con más lluvia, temperaturas altas y más humedad se dan condiciones propicias para que haya más roya. Además, estamos realizando monitoreos para detectar dónde ha habido condiciones favorables de ojo de gallo y evitar así que cause problemas”, dijo Miguel Barquero, del Instituto del Café de Costa Rica.

No obstante, el panorama de un mayor riego sobre la Península de Nicoya, que traería condiciones óptimas para el cultivo de arroz, ha animado a los arroceros a incrementar el área sembrada en 2 mil hectáreas para este año.

Los productores de arroz fueron seriamente afectados con El Niño, al punto de que en la regiones Huetar Norte y Brunca una gran cantidad de ellos desaparecieron debido a la situación económica generada por la mala cosecha.

“La lluvia esta año no será tan limitante como el pasado pero sí hay mucho desestímulo porque estos productores tuvieron dos años muy severos y tuvieron problemas de endeudamiento con los bancos”, señaló Minor Barboza, director ejecutivo de la Corporación Arrocera Nacional.

En 2015, el déficit de lluvias en el Pacífico Norte fue del 45% con respecto al promedio, de un 30% en el Pacífico Central, un 22% en el Sur y un 25% en el Valle Central, además de un 15% en los cantones de Guatuso, Los Chiles y Upala.

En tanto, la Vertiente del Caribe se caracterizó por un superávit del 17% de precipitaciones en el sector central de la Zona Norte, un 31% en el Caribe Norte y un 34% en el Caribe Sur.

Para contrarrestar el severo impacto de los cambios climáticos los agricultores preparan un plan mediante el cual, productores y Gobierno, trabajarán en políticas preventivas como el cultivo de forrajes en invierno para almacenar en verano y proveer alimento al ganado.

En la parte animal se sufre mucho, por eso queremos generar procesos productivos para que se pueda trabajar de manera continua ante estos fenómenos. Esta es la nueva lógica para los próximos años, orientarnos a hacer previsiones”, comentó Renato Alvarado, vicepresidente de la Cámara Nacional de Agricultura.

Solo el año pasado más de 2 mil reses murieron ante los efectos de El Niño.

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