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Off the record

La inconsistencia de las encuestas

Están en la mira las encuestas, porque sus números son disímiles.
Y ahora, tenemos otra fotografía bastante distinta, que nos ofreció el Semanario Universidad.
En esta ocasión, no voy a hablar de quien hace las preguntas, sino de quien las responde.
Me parece que somos malos encuestados, o que existe poca sinceridad a la hora de responder.
Esto porque me resulta contradictorio que Luis Guillermo Solís gane una virtual segunda ronda en el mano a mano contra cualquiera de sus rivales.
Sin embargo, con la intención de voto actual no le alcanza ni para un tercer lugar.
Esto quiere decir que un porcentaje importante de personas, está pensando en el voto útil, y dar su apoyo en primera ronda a uno los que esté liderando las encuestas.
Lo contradictorio, es que descartan a Solís como opción, pero si sienten que el candidato crece, la intención de voto de un grupo importante de electores variaría.
Por lo que escucho en mi grupo de amigos, incluyendo redes, el balance del rojiamarillo en debates es resaltado, y quizá por ahí obtuvo simpatizantes.
Su virtud, es carencia en las tiendas rivales.
Guevara –el más cercano-, experimentó un crecimiento relevante en las mediciones realizadas durante el cambio de año, pero llegó a techo.
La explicación de ese crecimiento pudo ser la reacción a la campaña de comunismo y otros temores, impulsada por varios sectores.
De hecho, Araya logró detener la caída en el apoyo popular, pero como bien advirtieron los politólogos desde octubre anterior, tiene un techo y con ese irá a la primera ronda.
Creo que su principal enemigo es una participación masiva, ya que a mayor abstencionismo, crecen sus oportunidades de requerir menos votos para lograr el 40%.
Y de José María Villalta, es poco lo que puede esperarse.
Creo que fue Liberación Nacional el que por estrategia, polarizó esta elección y lo convirtió en el rival.
Pero, a falta de pocos días, me parece que puede desinflarse un poco, por lo ocurrido en los debates y la saturación que existe en torno a su figura.
No sé si la cercanía entre Villalta y Solís beneficie a uno u otro, pero sí me parece que existe un porcentaje de voto volátil que escogerá acera hasta la próxima semana.
Igual, el costarricense no gusta de extremos, y esa es una desventaja para Villalta y Guevara.
Y en la lucha por el centro entre Solís, Araya y el socialcristiano Rodolfo Piza, Araya pierde por ser visto como el continuismo, de un gobierno que la población desaprueba.
Por eso, creo que los encuestados no han sido sinceros, y que al final la decisión pasará por el voto de centro, por un tema cultural que está muy arraigado en un grupo importante de nuestra sociedad.

Daniel Chacón


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