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Viernes 9 Abril, 2010

La importancia de saber leer

En la edición del 27 de marzo del diario LA REPUBLICA, don Jorge Castro Guardia, sobre la base de una deficiente lectura, critica un artículo previo del suscrito. Me critica don Jorge, no haber mencionado los inobjetables logros sociales de la Administración Calderón Fournier, 1990/1994, de la que formé parte como ministro de la Presidencia y de Hacienda.
No comprendió don Jorge que mi artículo no era una “memoria” de las administraciones socialcristianas y que, en el caso del periodo 1980/2000, lo que me interesó destacar fue el gran aporte socialcristiano al nuevo modelo de desarrollo económico del país que “permitió volver a crear condiciones favorables para la generación de riqueza en el país” y que, a su vez, servirá de base material para la revolución social del siglo XXI.
Pero, donde el Sr. Castro Guardia yerra de la a, a la z, es con mi planteamiento de fondo. Dice don Jorge que yo abogo por no quitarles plata a los ricos para dársela a los pobres, ni por la obligación de cobrar bien nuevos impuestos y que mi única propuesta consiste en aprovechar los tratados de libre comercio ya vigentes o los que vengan más adelante para generar prosperidad. Y, según su deficiente lectura eso no es una revolución sino una invitación a no hacer nada.
Lo que dije y ahora cito, es que: “Ya no se tratará, solamente, de crear impuestos o mejorar la recaudación de los existentes para financiar programas sociales asistenciales, eso deberá ser así pero no es suficiente. La gran revolución social del siglo XXI deberá conducir a crear los medios para incorporar a la mayor parte de la población a los beneficios derivados de la apertura comercial… No se tratará, solamente, de quitarles a los ricos para darles asistencia a los pobres; se trata de crear las condiciones y los espacios necesarios, dentro del modelo económico, para que los pobres se involucren en él y dejen de ser pobres”. Obviamente, una cosa dije yo en mi artículo y otra, diferente y hasta opuesta la que entendió don Jorge. De ahí la importancia de aprender a leer bien.
Haría bien el Sr. Castro Guardia en tomarse el tiempo para leer a costarricenses tan notables como don Fernando Trejos Escalante, don Manuel Mora Valverde y don José Joaquín Trejos Fernández, quienes, desde distintas perspectivas coinciden en lo fundamental: para mejorar las condiciones sociales del país se requiere crecimiento económico, no para concentrar la prosperidad en pocas manos, sino para distribuirla de manera equitativa. Esa es la misión que históricamente hemos cumplido los socialcristianos y la que estamos llamados a cumplir en el futuro.
Respecto de su moraleja, que no veo que tenga que ver con el tema de fondo de su artículo, le recuerdo a don Jorge, parafraseando a Oscar Wilde, que “si bien los enemigos deben ser inteligentes, tanto más necesario es que los amigos lo sean, puesto que los amigos tontos son los peores enemigos”.

Ing. Rodolfo Méndez Mata