Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 31 Agosto, 2011


PIZARRON
La fundación de la República


Surgimos a la vida independiente de las luchas dadas en el continente contra la dominación colonial española, y del resultado del malestar en la Capitanía General de Guatemala donde el costarricense, Pablo Alvarado, fue el primero en llamar a lucha por la Independencia cuando estudiaba allí, y por los procesos de lucha e inconformidad anticolonial que en esta región se dieron por más de diez años, sin tomar en cuenta como parte de esta gesta toda la resistencia indígena a la presencia española.
Decidida la emancipación en Guatemala se comunicó a las provincias de la Capitanía para que resolvieran lo que a bien cada una de ellas dispusiera. Así desde el 15 de setiembre que salió el Acta de Guatemala, provincia a provincia, pueblo a pueblo se fue conociendo lo decidido en Guatemala, que nos llegó acompañada del Acta de la Diputación de León.
La noticias nos llegó a mediados de octubre y empezó a debatirse y conocerse en los pueblos que enviaron representantes a Cartago el 29 de octubre para tomar la decisión final, como se hizo, destacando esta fecha como la de la Independencia de Costa Rica.
Los siguientes días agitados culminaron con la integración de Juntas Provisionales de gobierno y la redacción del Pacto Social Fundamental Interino de Costa Rica o Pacto de Concordia, el 1° de diciembre, nuestra primera Constitución ya en periodo independiente.
En los siguientes tres años continuaron las Juntas y Gobiernos iniciales hasta que en 1824 se constituyó formalmente el Estado de Costa Rica, nombre con el que emergimos entonces a la vida centroamericana, dentro de la Federación que se constituyó para tratar de mantener unidas las provincias que habían estado congregadas en la Capitanía, dando paso también a la organización política nacional estructurada en los tres poderes, que también se habían constituido para la República Federal Centroamericana.
En esta condición de Estado existimos hasta el 31 de agosto de 1848, cuando Jefe de Estado, el Dr. José María Castro Madriz, tomó la decisión de cambiar el nombre de la organización política nacional de Estado a República de Costa Rica, como nos conocemos desde entonces.
No fue solo un cambio de nombre. Fue un asunto que tenía que ver las relaciones internacionales, por nuestros incipientes contactos comerciales que empezábamos con Europa y particularmente con Francia, y por el contenido que este nuevo concepto tenía, en oposición a las viejas estructuras estatales monárquicas y absolutistas.
La República era en cierta forma el emblema de las Libertades y Derechos del Hombre y del Ciudadano, las que se proclamaron urbi et orbi, con la Declaración de igual nombre. Los Derechos del Hombre, aquellos que eran iguales, comunes y alcanzaban a todos los hombres y mujeres por su condición de seres humanos, entre ellos La Libertad, La Igualdad, La Fraternidad, La Propiedad, el derecho a la Rebelión para asegurar el orden y la armonía política entre gobernantes y gobernados. Los Derechos Ciudadanos aquellos que cada comunidad política se otorgaba y reconocía a sí misma.
Un día como hoy es para exaltar este orden político, para celebrar su régimen de libertades y derechos, para consolidar la forma democrática de la organización política que impulsó el régimen republicano con su más alto valor político cual es el de la representación política, el Estado de Derecho, que es finalmente el sometimiento de las autoridades políticas no solo a la ley que les regula su quehacer, sino al control político y social de sus ciudadanos.

Vladimir de la Cruz