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Lunes 9 Mayo, 2016

 En cuanto a la gestión ambiental, la fruticultura bien manejada tiene grandes aportaciones y es fuente de biodiversidad

La fruticultura y el desarrollo sostenible

La producción de frutas tiene un gran poder para contribuir a la seguridad alimentaria, la reducción de la pobreza rural y al desarrollo sostenible de los países desde tres perspectivas: el fortalecimiento de la agricultura familiar, la adaptación y mitigación al cambio climático y el combate a la malnutrición.
Por un lado, el cultivo de frutales es fuente de ingresos para muchas familias y se vincula, en diferentes grados, a los mercados de exportación intrarregionales e internacionales, y cada día adquiere un mayor dinamismo en los mercados internos en los países de Centroamérica y la República Dominicana.


Este escenario ha impulsado el desarrollo de sistemas agroalimentarios de frutas y ha creado nuevas fuentes de ingresos y empleo para miles de productores agropecuarios y otros actores, en actividades de procesamiento y en la provisión de insumos y servicios.
De acuerdo con la FAO, este subsector genera más de 400 mil empleos en la región. Además, a través de mecanismos de emprendimiento rural, las agricultoras y los agricultores familiares organizados, generan nuevos empleos.
En cuanto a la gestión ambiental, la fruticultura bien manejada tiene grandes aportaciones y es fuente de biodiversidad. Por ejemplo, los cultivos perennes o de ciclo largo como cítricos, mango, aguacate, y níspero, entre otros, limitan la erosión del suelo, ayudan a mantener los mantos acuíferos y contribuyen a la captura de gases de efecto invernadero.
Asimismo, gracias a la diversidad de cultivos que puede integrar, una huerta de frutales puede resultar más rentable y redituable que incluso un área mayor de cultivo tradicional, y se reducen los riesgos, sanitarios y económicos, estabilizando el ingreso de familias vulnerables.
Finalmente, en materia de nutrición, el consumo de frutas tiene múltiples beneficios para la salud pues brindan muchos nutrientes como vitaminas, minerales, antioxidantes, agua y fibra. También facilitan la digestión, cuidan la piel, fortalecen el sistema inmunológico, previenen enfermedades, ayudan a mantener un peso saludable y protegen contra el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles como las enfermedades del corazón, cáncer, hipertensión y diabetes.
Para una dieta sana se recomienda el consumo de frutas, junto con las hortalizas, cercano a los 400 gramos al día, esto es posible consumiendo de tres a cuatro porciones diarias de frutas frescas.
Este 3 de mayo se conmemoró, por primera vez, el día regional de las frutas en Centroamérica y República Dominicana. La celebración es el resultado de un esfuerzo coordinado entre los ministerios de Agricultura, Salud y Educación de estos países, y tiene como objetivo promover la producción de frutas y concientizar a la población sobre la importancia de su consumo.
Esta iniciativa es apoyada por la FAO, Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC), el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (Incap), el Comité Técnico Mixto de la Fruticultura Regional (CTMF) y el Proyecto Mesoamericano de Fruticultura (Promefrut/BID).

Raixa Elena Llauger
Oficial de Producción y Protección Vegetal (Frutas Tropicales)