Leopoldo Barrionuevo

Enviar
Sábado 19 Diciembre, 2009


ELOGIOS
La factura

Quien más, quien menos, en estos días de fin de año hacemos un examen de conciencia sincero y exhaustivo de lo realizado, con el objeto de elaborar una serie de cambios y ajustes que con seguridad no hemos de cumplir, en razón de lo que nos sometemos a la posibilidad de que nos pasen la factura por ello.
Los ámbitos en que se mueve la vida personal son, en mi criterio: Sueños, físico, relacional, cultural, espiritual, familiar, afectivo, financiero, motivacional, laboral.
Lo primero es tomarse el trabajo de establecer el orden de valores que para usted sea el correcto y hacer una lista que contemple sus particulares intereses. Una vez realizada su lista debe evaluar cada uno de los ámbitos para asignarles una calificación honesta, es decir un puntaje que contemple la realidad y repetir esta evaluación al menos quincenalmente, para ajustarla y determinar acciones.
Los sueños son los objetivos más íntimos suyos, aquello que siempre quiso alcanzar. Asegúrese de que sus objetivos se subdividan en pequeñas metas lógicas y posibles y que usted las merezca y alcance: distinga el sueño de la fantasía.
El cuerpo es la envoltura física de nuestros sueños y cada vez requiere más cuidado en la medida que nuestra vida se extiende y el medio en que vivimos se torna más estresante: no puedo cuidar mi cuerpo si destruyo mi alma.
Lo relacional aparece en su vida al nacer y tendrá que ver con la familia, los vecinos, el barrio, los muchachos de la esquina, la barra del café, los colegas de la facultad, los compañeros del trabajo.
En lo cultural aparecen libros, conferencias y cuanto usted haga para ser culto, cultivado, en áreas de conocimientos que usted aprecie, como el teatro.
Lo espiritual o ético son los principios morales, los que recibimos o duramente forjamos, nuestras creencias, las bases de nuestra personalidad y de nuestra vida y tienen que ver con nuestra relación con Dios o lo moral.
Lo familiar se forja dentro de una familia real o adoptiva donde uno crece y solo el tiempo la convierte en propia. A veces otros ámbitos interfieren aunque siempre lo hace el tiempo, acarreando la muerte, el olvido y nuevas vidas.
Lo afectivo tiene que ver con la necesidad de ser apreciado, querido, amado y contar con el afecto de otros.
Lo financiero es la vida económica, lo que se quiere alcanzar en otros ámbitos depende en mucho de las metas financieras: casa propia, automóvil, viajes, estudios, ahorros, obsequios, salud, objetivos familiares, etcétera.
Lo motivacional tiene que ver con la autoestima. Lleva tiempo hablarse a sí mismo positivamente, quererse lo suficiente como para que el amor alcance también para los demás.
Lo laboral: pasamos la mitad de nuestra vida útil trabajando: a veces el trabajo es un logro, a veces un refugio y en casos un castigo.
El espacio no nos permite entrar en detalles, pero si a usted le interesa el tema se lo enviaré por correo a su pedido sin cargo como un modelo: la Rueda de su vida. Tómelo como un presente.

[email protected]
www.leopoldobarrionuevo.com