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Martes 25 Agosto, 2015

La facilitación del comercio: herramienta central de nuestra competitividad

Roberto Azevêdo, director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), recientemente advirtió que “los altos costos al comercio desconectan a la economía del flujo internacional de bienes y servicios, sofocando a la creatividad, que es el motor detrás de la productividad que guía el crecimiento económico”.

Con esta declaración acertaba en la realidad de muchas economías en desarrollo, como Costa Rica. Pero ¿a qué hacía referencia con esta afirmación tan contundente? ¿Qué relación tienen la creatividad y el comercio con el crecimiento económico? La respuesta la tenemos los países en desarrollo y los países menos adelantados afectados por los altos costos del comercio.
En los procesos de importación, exportación y tránsito de mercancías, intervienen procedimientos, actores, requisitos y modalidades aduaneras que redundan en múltiples trámites, lentitud en tránsitos y almacenamientos, riesgos de desabastos en las cadenas de producción y distribución, atrasos y pérdidas en la producción o restricciones fito/zoo sanitarias, por citar algunos obstáculos que, siempre, incrementan los costos del comercio.
Es innegable que un nivel razonable de trámites y controles son necesarios en razón de preservar la seguridad nacional, la salud —de personas, plantas y animales—, el cobro de tributos, la protección de la propiedad intelectual, la calidad de las mercancías para el consumidor o procesos de producción y abastecimiento de mercados fluidos.
En los puestos de frontera nacionales operan 14 instituciones públicas distintas, todas con funciones dadas por leyes y reglamentos, con múltiples trámites usualmente inconexos y con dificultades crónicas de coordinación, creando verdaderos laberintos de trámites y lentitud, con los consecuentes costos asociados.
En la IX Conferencia Ministerial de la OMC en Indonesia, los ministros adoptaron el llamado “Paquete de Bali”, que comprende una serie de disposiciones orientadas a finalizar la Ronda Doha para el Desarrollo, siendo la más importante, la adopción del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio (AFC). Su esencia es facilitar el comercio mundial mediante reformas concertadas globalmente a los procedimientos de importación, exportación y tránsito de mercancías, haciéndolos más transparentes y eficientes.
Para ello se acordaron medidas de implementación obligadas en todos los países que integran la OMC, así como el apoyo para la creación de capacidades, diversos mecanismos y programas de asistencia técnica a los países, para fortalecer su implementación.
Según un estudio de impacto realizado por la OCDE (2014), el AFC reducirá los costos totales del comercio en los países de ingreso medio-alto como Costa Rica en más del 13%. Con el AFC en vigor, por ejemplo, una mujer empresaria, propietaria de una PYME de la industria alimentaria, puede importar su material de empaque por vía terrestre y conocer con exactitud el tiempo de tránsito y despacho en los puestos fronterizos, mejorando el planeamiento de sus compras y su producción.
Esa certidumbre permite bajar los costos de proveeduría y almacenamiento, su huella ecológica, e incluso darle más espacio para la creatividad, la diversificación de su oferta productiva, la agregación de más valor a sus productos, o el uso de tecnologías digitales para mejorar su comercialización. Todo ello redundaría en más productividad, producción y empleos.
Con motivo de la visita al país del Director General de la OMC el Poder Ejecutivo remitirá a la Asamblea Legislativa el proyecto de ley para ratificar el AFC, iniciando así un proceso de racionalización y simplificación de trámites y mejoras en coordinación de las funciones de frontera, haciendo de la facilitación del comercio una herramienta para nuestra competitividad.

Alexander Mora Delgado,
Ministro de Comercio Exterior
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