Leopoldo Barrionuevo

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Sábado 26 Enero, 2008

ELOGIOS
La estrategia

Leopoldo Barrionuevo

Estrategia proviene del griego, strategos, general y consiste en definir las técnicas que nos permitan llevar a cabo los objetivos prefijados.
Es de alta competitividad y requiere la presencia de lo opuesto, sea el contrincante o enemigo porque consiste en hacer creer al otro que voy a tomar una dirección diferente a lo aparente, de ahí que domine todos los deportes, como un planteo de juego de algún modo engañoso para confundir al adversario y tomarlo desprevenido.
Pero es la guerra la madre de toda estrategia en la medida que su teoría nace con Sun Tzu, quien afirma que el principio de la guerra es el engaño mediante el cual pueda establecerse una diferencia susceptible de ser preservada.
En el campo empresarial, decía Peter Drucker que los objetivos no son el destino, sino apenas la dirección. No son órdenes de mando ni compromisos. No determinan el futuro, son los mecanismos para movilizar recursos y energías de la empresa para construir el futuro.
La estrategia está condicionada por lo que consideremos que es nuestro negocio, el punto de partida de todo al que demasiadas empresas se empeñan en ignorar y pretenden encerrarlo en una Misión, por lo general una expresión de vagos y pedantes deseos que no soportan la crítica. Una empresa, como un individuo no se pueden encerrar en una etiqueta con forma de definición, porque viven en constante cambio.
Es por eso que los competidores más peligrosos son los innovadores, los que no permanecen estáticos, los que rompen todas las reglas y se niegan a imitar; no puede olvidarse que lo razonable no es creativo y el mantener los viejos paradigmas en un mundo cambiante es suicida. Al fin y al cabo, el liderazgo no es ser el más grande, el que más vende o el que despliega más recursos, sino el que no imita y hace que los demás lo sigan doblegados por la creatividad e innovación.
Las grandes corporaciones están más ocupadas en lo financiero que en arriesgar fortalezas que no estén apoyadas en el poder económico
Es lamentable que la gente en general, se apoye en sus creencias y percepciones para afirmar conceptos: la estratégica es mayéutica, socrática: no tiene respuestas sino que se elabora con base en preguntas y de igual modo que las de una persona son: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy? ¿Cuál es mi lugar en la vida?, el empresario, para elaborar su estrategia debe preguntarse: ¿Quiénes son mis clientes? ¿Cuál es la verdadera función de mi empresa?¿En qué nos destacamos? ¿Qué es lo que sabemos hacer mejor que nadie? ¿Cuál es nuestro verdadero negocio? ¿Cómo podemos controlar nuestros gastos, expandir nuestras ventas y sobrevivir, mientras tanto?
Cómo llevar a cabo las acciones necesarias para lograrlo es lo que denominamos estrategias y para poder elaborarlas es imprescindible saber hacia dónde nos dirigimos. Lo que también cuenta para los políticos.

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