La economía global va lento, pero está más firme que nunca
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No cuesta llegar a la conclusión de que, hablando económicamente, vivimos en tiempos muy turbulentos, la gran desaceleración de China, las persistentes tribulaciones de Europa y el Brexit.
Sin embargo, a una escala mayor, no son más que árboles que tapan el bosque: la economía global presenta menos volatilidad que cualquier otro período de la era moderna. Ésa es la conclusión de una nueva investigación dirigida por David Hensley, el director de economía global de JPMorgan Chase & Co. en Nueva York.


El trabajo de Hensley mide los desvíos estándar del crecimiento trimestral y anualizado de los productos internos brutos para los grandes mercados desarrollados y emergentes y una selección de regiones. La muestra compara el punto medio del ciclo de negocios que llevó a la Gran Recesión y el punto medio del ciclo siguiente de 2013 a 2016.
Las conclusiones muestran que mientras que algunas grandes economías, como la estadounidense y la japonesa, están más volátiles ahora que durante la “Gran Moderación” (la cual, hay que admitirlo, fue muy tranquila), otras lo están mucho menos. El efecto neto es el patrón de crecimiento global menos accidentado desde 1970.
Hensley dice que el hecho de que ahora los mercados emergentes y los desarrollados ya no vayan tan hombro con hombro como antes ayuda a “cancelar” algunas de las señales provenientes de cada economía. Pero hay otro factor tranquilizador: los bancos centrales.
La Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo y el Banco de Japón modificaron sus políticas en respuesta a los riesgos provenientes del exterior. Antes, sólo apuntaban a la inflación doméstica; ahora, son administradores de riesgos globales.
“Según su mentalidad, el nivel de actividad está muy por debajo de lo que desean, así que prestan más atención a los riesgos de todo tipo”, dijo Hensley. “La política de los bancos centrales ayudó a generar este resultado”.
 


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