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Lunes 4 Abril, 2016

La Cuarta Revolución Industrial y la automatización del trabajo

La humanidad está viviendo un momento único e irrepetible en la historia en razón de que como especie estamos adquiriendo la capacidad de crear máquinas y sistemas inteligentes, con los cuales podemos interactuar como si tuvieran vida. Esto obviamente tendrá un enorme impacto en la estructura social y en la competitividad de los países, que obligará a reorganizar todo el sistema, creando un nuevo tipo de sociedad que llamaremos Sociedad Inteligente.
Según una investigación estudio elaborada por el Programa Milenio, para el, más del 40% de los trabajos que hoy realizan las personas en Estados Unidos será ejecutado por máquinas y sistemas inteligentes. Esta, sin embargo, no es la primera vez que el trabajo desempeñado por máquinas inquieta a la humanidad; hace 250 años la automatización del trabajo causó gran preocupación y hasta malestar, pero la historia se encargó de demostrar que gracias a su desarrollo fue posible eliminar la esclavitud. Desde una perspectiva histórica, la guerra civil de Estados Unidos representa el enfrentamiento entre dos estilos de vida, el norte industrial versus el sur agrícola, que consideraba que era imposible sobrevivir sin la existencia de mano de obra esclava.
Hoy en día enfrentamos el mismo dilema con la automatización del trabajo, pero seamos honestos, existen muchos trabajos que nadie quiere hacer y solo la pobreza obliga a las personas a realizar labores pesadas y mal pagadas en el servicio doméstico, la agricultura o la construcción. Se podría pensar que la pobreza es hoy un mal necesario para garantizar el funcionamiento del sistema.
Si vemos la automatización como un medio para mejorar la calidad de vida de la sociedad y la competitividad de las empresas, estaremos en el camino correcto para crear una Sociedad Inteligente, capaz no solo de garantizar nuestra sobrevivencia como especie sino también de señalar la vía adecuada para alcanzar una relación amigable con los otros seres vivos y con el planeta, al eliminar la contaminación ambiental y combatir el cambio climático, con un nuevo paradigma basado en energías renovables y la eficiencia energética.
La prensa denomina estos cambios tecnológicos como la cuarta revolución industrial, y en Alemania en particular, se abrevia como la Industria 4.0, caracterizada por una automatización a gran escala que obligará a todas las empresas a capacitar su personal en el uso de las tecnologías digitales aplicadas a la producción, como la única vía para seguir siendo competitivas. Para que la producción migre a sistemas inteligentes necesita, como paso obligatorio, promover de antemano la alfabetización digital.
En Estados Unidos, por ejemplo, la industria que migró a Asia en procura de mano de obra barata, ahora está regresando para aprovechar los avances en Robótica, Internet de las Cosas e Inteligencia Artificial, que aumentan extraordinariamente la productividad del trabajador calificado. En Costa Rica, cabe señalar, si no comenzamos a invertir en la calificación de nuestros trabajadores, perderemos competitividad y puestos de trabajo.
Actualmente existe en el país gran preocupación por la crisis fiscal y la entrabada gobernanza que nos impide avanzar, pero recordemos que cada crisis es en realidad una gran oportunidad para reorganizar todo el sistema.
Citando a Albert Einstein:
“No pretendamos que las cosas cambien, si hacemos siempre lo mismo. La crisis es una bendición tanto para las personas como para los países, ya que trae consigo el progreso. En no pocas ocasiones la creatividad nace de la angustia como el día surge de la noche oscura. Es en la crisis que nacen la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias”.


MSc. Ronald Bolaños Maroto
Especialista en informática industrial