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En un modelo de economía mixta, como la que es posible mantener en Costa Rica, podría darse un crecimiento que signifique mayor motivación y bienestar para todos

La Costa Rica que podemos construir

“Las grandes economías alrededor del mundo no están creando felicidad, más bien generan problemas sociales y dañan el ambiente. No podemos considerar todo crecimiento como algo bueno”, dijo a LA REPUBLICA Nic Marks, creador del Indice Planeta Feliz, que puso a Costa Rica a la cabeza del ranking como país más feliz del mundo.
Sin embargo, hay que reconocer que ningún gobierno hasta ahora ha dejado de emular patrones ajenos, ni se ha atrevido a encauzar la nación por una ruta propia, diferente y mejor que el modelo seguido por los países desarrollados que no logran dar una vida más feliz a su gente.
Pareciera que en un modelo de economía mixta, como la que es posible mantener en Costa Rica, podría darse un crecimiento que signifique mayor motivación y bienestar para todos. Que mantenga lo mejor de lo que tenemos y achique la brecha de la desigualdad, para volver a la Costa Rica que logró los índices que hoy la colocan en tan buen lugar. Un progreso que a la vez revierta el deterioro sufrido por algunos de nuestros indicadores.
Un crecimiento que devuelva la seguridad a la gente para que pueda disfrutar la vida y que combata muy en serio la corrupción y los vicios engendrados en la mala administración de las entidades públicas, de modo que estas brinden buenos servicios, sin desperdicio o el manejo oscuro de sus fondos y recursos.
Nic Marks, quien vive en Inglaterra, es graduado de matemática y administración en la Universidad de Cambridge, es máster en investigación operacional en la Universidad Lancaster, entre otros títulos y experiencias.
El asegura que Costa Rica tiene segmentos de la población que no son tan felices como otros. Y afirma que “cuando las escuelas dejen de producir exámenes y graduados y que de ellas salgan seres humanos”, esto mejorará, en una clara referencia a reformas educativas de fondo.
En fin, todas sugerencias que tienen que ver con un modelo de desarrollo diferente, donde, por ejemplo, el valor de las empresas incluya invertir en el bienestar de los colaboradores, con clara conciencia de cómo esto luego se revierte en mejor rendimiento laboral.
Si en un país se crean empleos que la gente disfrute, como dice Marks, en donde los colaboradores se sientan apreciados y bien remunerados, esto será un fuerte estímulo para que cada uno de ellos siga su crecimiento personal en beneficio común.
Un reto que Costa Rica puede emprender porque tiene condiciones dadas para llevarlo a cabo con éxito. ¿Habrá quién se anime?


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