Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 16 Noviembre, 2011


La confianza en el córdoba


Es interesante notar que después de las elecciones en Nicaragua, los bancos de ese país están pagando en promedio un 4,25% por un depósito a plazo fijo a un año en córdobas. En los otros países centroamericanos con moneda propia pagan alrededor del 6%, casi dos puntos por encima de la tasa nicaragüense. En Costa Rica se puede conseguir hasta un 6,5% en colones, algo imposible de obtener en Guatemala en quetzales, o en Honduras en lempiras.
Más confianza en un gobierno, más fe tienen los usuarios en la estabilidad de la moneda que emite, y menos intereses tienen que pagar los bancos a los ahorrantes. ¿Qué les da tanta confianza a los ahorrantes nicaragüenses? Si pensaran que la institucionalidad de su país es débil, estarían pasando su dinero a dólares, aunque así recibirían menos del 4,25%.
Casi todas las monedas en circulación, incluyendo el córdoba, son de curso legal; no tienen ningún valor intrínseco y dependen de la confianza que tienen sus usuarios en los gobiernos que los emiten. El dólar estadounidense, uno de los últimos en ese sentido, dejó de tener un valor fundamentado en alguna comodidad ($35 por onza de oro) en 1971, cuando Richard Nixon lo pasó a moneda de curso legal. El euro, que nunca tuvo un valor intrínseco, está pasando por una crisis provocada por las dudas en la solidez de varios gobiernos que lo usan.
Aparentemente partes importantes de la empresa privada nicaragüense, adversarios tradicionales del sandinismo, se sienten contentos con los resultados de la reciente elección; confían en el futuro. Con Daniel Ortega no ha habido asonadas, ni apagones, ni paros del transporte público y creen que la paz social seguirá con el líder sandinista al timón; sobre todo existirá estabilidad para realizar negocios. Ya se anuncia más inversión extranjera para 2012 en sectores como el turismo (hay especial interés en San Juan del Norte) y la industria. No requiere Ortega un aumento de impuestos porque las ayudas venezolanas seguirán llegando; por lo menos así piensan los empresarios.
Si se contrasta esta situación en Nicaragua con la de Guatemala, se debe notar que en el segundo el quetzal ha perdido valor contra el dólar en este periodo electoral que culminó en ambos países el 6 de noviembre. La violencia que está sufriendo Guatemala está ahuyentando la inversión nacional e internacional; en contraste Nicaragua es el país menos violento de la región. Todavía se puede caminar de noche en las calles del territorio nicaragüense, algo que en el resto de los países centroamericanos, incluyendo Costa Rica, no se puede.
Se está perdiendo la fe en la democracia en América Latina, incluyendo la región centroamericana, según los resultados del LatinoBarómetro. Precisamente está mermando la confianza porque los gobiernos con más avances en el camino democrático son percibidos como los que menos resultados positivos dan a sus pueblos. Con Ortega hay resultados positivos, aunque no necesariamente en el campo democrático, y la fe en el córdoba lo demuestra.

Carlos Denton
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