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La ciberpolicía contra el cibercrimen

Redacción La República [email protected] | Viernes 08 julio, 2011



La ciberpolicía contra el cibercrimen
Norton Cybersecurity Institute es una iniciativa mundial, destinada a la formación de policía especializada en crímenes en la red
Los delitos informáticos no dejan de crecer, los usuarios no protegen sus dispositivos móviles y los pequeños robos no se denuncian por vergüenza y falta de confianza en la policía. Son algunos de los retos que atraviesa la lucha contra el cibercrimen, según el experto en seguridad Adam Palmer.
“Si no creyera que hay esperanza no trabajaría en esto”, afirma Palmer, asesor líder en ciberseguridad de Norton Cybersecurity Institute, una iniciativa mundial de la firma de software, destinada a la formación de policía especializada en crímenes en la red.
Este experto en seguridad informática ha confesado que no ve cerca el final de los hackers y delincuentes; sin embargo, espera que al menos “crezca la confianza hacia la labor de la policía” y que los usuarios denuncien si son víctimas de algún delito.
A través de cursos sobre ciberdelitos destinados a fiscales, conferencias, un programa de ayuda a las víctimas, acuerdos para educar a investigadores internacionales y simulacros de juicios para este tipo de delitos, el instituto de ciberseguridad de Norton busca, en palabras de Palmer, “que estos crímenes no queden impunes”.
“El problema puntualiza es que nosotros corremos a la velocidad de las leyes y los delincuentes lo hacen a la velocidad de la luz”. Una legislación a escala global solucionaría parte del problema, apunta.
Mientras tanto, “la cooperación entre las autoridades de todos los países es imprescindible”, sostiene Palmer.
Colombia, Argentina y Brasil son algunos de los países que han participado en estos programas que podrían extenderse a policías de otros países, entre ellos, España, para recibir formación en Estados Unidos y de vuelta a casa compartir sus conocimientos.
Según Palmer, las amenazas no dejan de crecer y los delitos específicos a través de dispositivos móviles se han unido ya a los habituales casos de “phising” (hacerse pasar vía email por una entidad que reconocida, como un banco, para que el usuario facilite sus datos), spam (publicidad) y obtención de información a través de las redes sociales.
“Menos de un 20% de los usuarios de móviles y tabletas cuentan con un software de seguridad para estos dispositivos. La gente se olvida de que los ladrones van donde hay dinero y en los teléfonos cada vez compartimos más datos que pueden llevar a robarnos”, comenta Palmer.
La proliferación de los sistemas de pago a través del móvil, por sus siglas en inglés, NFC (Near Field Communication), lejos de agudizar el problema, conseguirá que las personas sean conscientes de que su teléfono es dinero y empiecen a protegerlo adecuadamente, confía este experto.
Sin embargo, no todos los cibercriminales buscan hacerse con el dinero de sus víctimas. En los últimos meses, los asaltos a las webs de Sony o, paradójicamente, a la Agencia del Crimen Organizado del Reino Unido (SOCA, siglas en inglés), han desatado las alarmas sobre los objetivos de grupos de hackers que plantean sus ataques con supuestos fines ideológicos.
Palmer puntualiza que “el robo de datos de usuarios es un delito” por lo cual si lo que quieren es lanzar un mensaje “cometer un crimen no es la mejor forma de hacerlo”.
Para este experto, los hackers, además de la fama, buscan “blancos fáciles” por eso aconseja disponer de un software de seguridad en todos los dispositivos, no solo en el ordenador.
El lo considera “como cerrar la puerta de casa con llave”. Aunque, a la vez, reconoce que “se puede tener la mejor de las seguridades y ser víctima: si hay un agujero de seguridad que los cibercriminales puedan usar, lo encontrarán”.

Madrid / EFE