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La Cibeles arrancó fría
La primera jornada de la Madrid Fashion Week ayer fue poco novedosa

Líneas rectas y depuradas, tejidos invernales y una paleta de tonos fríos, con ocasionales pinceladas de color, han sido la tónica dominante de la primera jornada de Cibeles Madrid Fashion Week, de tendencia general muy clásica y poco novedosa.
Hasta los campos de trigo de Inglaterra se ha ido Devota & Lomba para buscar la inspiración de su próxima colección otoño-invierno, con formas orgánicas basadas en los misteriosos círculos concéntricos que empezaron a aparecer en los años 80.
Lanas, sedas y algodones envuelven la silueta, en prendas con ausencia de costuras y cremalleras ocultas en las que predominan los tonos neutros que van del beige al azul marino.
Este look monocromático solo es roto por un color “invasivo”, el rosa flúor.
El desfile de Devota & Lomba en Cibeles ha coincidido con la apertura de la tienda “online” de la firma, según Modesto Lomba, quien ha indicado que esta iniciativa comienza con un apartado de “vintage”, apto para coleccionistas, en el que cada pieza llevará su “ADN” en un CD, o lo que es lo mismo, su ficha técnica de origen.
Angel Schlesser juega con la idea de lo masculino en el guardarropa de la mujer, en una colección funcional en la que el pantalón gana puestos y en la que triunfa el ancho en looks urbanos.
El interiorismo Art Decó puso ayer punto y final a la primera jornada de Cibeles con la propuesta del diseñador donostiarra Fernando Lemoniez, de líneas rectas y depuradas dominadas por los vestidos de bajos “respingados”.
El creador explicó que si hay un denominador común de esta colección es la carencia total de adornos o elementos superfluos, pensando en una mujer “a la que le guste mucho la moda, sin llegar a ser una “fashion victim” y sabiendo bien lo que debe llevar”.
Entre sus creaciones hay una muy especial, un vestido de línea recta y dibujos geométricos confeccionado con una tela traída por Lemoniez de un reciente viaje a Uzbekistán, donde el diseñador “cargó” con multitud de telas “espectaculares”.
La mañana empezó en la 53 edición de Cibeles aderezada con notas orientales y un guiño a los años 60 y 70, en una jornada que inauguró Jesús del Pozo con una colección ecléctica y moderna.
Con modelos peinadas y maquilladas como si fueran samuráis, Roberto Verino exhibió una colección para el hombre y la mujer multiculturales.
Sin pretensiones conceptuales y con la mirada puesta en los años 60 y 70, Duyos presentó una colección muy estructurada, unas veces más sofisticada que otras, pero siempre impecable y femenina, donde los volúmenes sueltos juegan con diferentes texturas.

Madrid / EFE

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