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Miércoles, 21 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


La chota y la Ministra de Planificación

Carlos Denton [email protected] | Miércoles 22 septiembre, 2010



La chota y la Ministra de Planificación


Una de las costumbres más feas que evidencia una proporción importante de los habitantes de Costa Rica es lo que se ha llegado a conocer como “la chota.” Quienes “chotean” con frecuencia son los que intentan reducir o minimizar las virtudes de una persona; quizás por la envidia que le tienen o por alguna falla de su propia personalidad, cuentan todo tipo de historias que no tienen nada que ver con la verdad del ser humano que quisieran envilecer.
Me ha dado mucha pena la forma en que se ha aplicado la chota a Laura Alfaro Maykall, sobre todo porque varios comunicadores en diversos medios se han encargado de repetir diversas historias falaces sobre esta Ministra de Estado. Una cosa es que se cuenten los chismes y las opiniones negativas en el mercado, o entre las fisgonas que pueblan algunas de las aulas universitarias actuales, pero otra es que se comenten en medios que supuestamente son serios y cuentan “solo la verdad” a sus lectores, oyentes y videntes.
He llegado a la conclusión de que la raíz de todo el choteo que se aplica a doña Laura es porque hay un temor de que ella realmente pudiera planificar la manera en que el gobierno nacional pueda usar sus escasos recursos de la forma más efectiva. Las “vacas” sagradas de más de una institución deberían estar asustadas de que por primera vez se pudiera cuestionar lo que están logrando, y más importante aún, cómo están gastando el dinero que se les asigna.
La Contraloría ha intentado de vez en cuando entremeterse en este tipo de evaluación del uso de los recursos; en años recientes ha manifestado preocupación por las alcaldías y su incapacidad de ejecutar sus recursos. Pero realmente no es esa su función y debería mantener su enfoque en lo que es la legalidad de los procedimientos y los usos de los fondos.
Confieso que hice mi tesis doctoral para una universidad estadounidense en el Ministerio de Planificación hace bastantes años, y una de mis conclusiones fue que la entidad en aquel entonces hacía muchas cosas pero la confección de “planes serios” no fue una de ellas. En todos los años subsecuentes nunca vi nada que me pudiera convencer de que hubo mejoría; en el caso de la ministra Alfaro, en contraste, creo que tiene ella toda la intención de poner la institución a realizar lo que se supone que debería haber hecho desde su fundación en la década de 1960.
Para los que no lo saben, los ministerios de planificación aparecieron en todos los países que recibían ayudas internacionales como exigencia para poder seguir recibiendo recursos. Los que dirigían las instituciones bilaterales y multilaterales se preocupaban de que estuvieran dando ayudas que no llegaran a los programas que se suponía que deberían recibirlas.
Doña Laura tiene credenciales como docente e investigadora intachables que le permiten dirigir ese Ministerio con esmero. Nunca ha habido ningún ministro de Planificación con las capacidades intelectuales que ella evidencia. Es un nombramiento de lujo y el país entero debería sentir orgullo por el hecho de tener una economista de este calibre encargada de hacer funcionar con más racionalidad al gobierno.
A los que se han dedicado a la chota de esta profesional les digo que deberían sentir pena por lo que han estado haciendo.

Carlos Denton
[email protected]