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Lunes 20 Junio, 2011

La arenga tributaria

El sentido práctico de la vida es sinónimo del sentido común, y en esa condición es en la que hoy está nuestro país. No se aplica por parte del Poder Ejecutivo. Hace unos meses atrás la arenga de la Administración Chinchilla en la Comisión de Hacendarios hacía ver la necesidad de una reforma tributaria.
Se debía entender que la Política Nacional de Sostenibilidad Fiscal se constituye de dos pilares fundamentales: 1– Responsabilidad en el Gasto, y, 2– Justicia en la Recaudación; y esa condición era la que se debía enfrentar.
Al analizar el Proyecto con facilidad se veía que los sectores productivos eran en principio los más afectados, entendí que había que preguntar más; no por algo dicen en Alajuela que “es mejor ser tonto media hora que no toda la vida”, y nos abocamos a hablar con las asociaciones solidaristas de todo el país y con los cooperativistas, para mirar donde realmente sentían que se les estaba estrujando.
El solidarismo y el cooperativismo han sido pilares fundamentales de nuestra acción popular, se constituyen en movimientos generadores de progreso y desarrollo económico de lugares donde el Poder Ejecutivo no llega. Por eso decidimos atacar el Proyecto de Solidaridad Tributaria, y conformamos un Foro en la Asamblea Legislativa, el cual se llamó “¿Costo o Beneficio del Sector Productivo en el Proyecto Solidaridad Tributaria?”. Y ahí ante todo un auditorio pudimos demostrar que no existía un solo ápice de solidaridad tributaria para estos grupos, donde se pasaba de un 5%, a un 15% en pago tributario por parte de los ahorrantes, así como también se establecía una carga tributaria adicional sobre las inversiones que estos grupos realizaban, en un 15%, es decir afectando a los ahorrantes del país, permitiendo el pago de un doble impuesto sobre el ahorro. Esa era la SOLIDARIDAD de la que me hablaban.
Hoy vemos como el Gobierno prestó atención al trabajo que realizamos en conjunto con tantos grupos productivos de nuestro país. La condición de Justicia Tributaria debe estar definida en el Modelo de Desarrollo que queremos para nuestras futuras generaciones.
El norte hace varias décadas está marcado; creemos en un estado proveedor de Educación y Salud. Creemos que el desarrollo social de nuestro país es un catalizador importante para alcanzar nuestras metas.
El Gobierno debe entender que su estrategia para obtener recursos frescos no se centrará en llamar a cada grupo por separado a Zapote ofreciéndole concesiones a su sector, para que no exista reticencia al nuevo proyecto; ¿y qué pasará con los que no son llevados a Zapote?
El modelo tributario que necesitamos debe tener exactitud matemática. El deber sagrado de la oposición es crear propuesta cuando el oficialismo está ayuno de ella, el proyecto 17963 “Ley de Saneamiento Fiscal”, está ahí, listo para definir el modelo tributario de Costa Rica, junto a las demás propuestas presentadas, evidenciando que conocemos del tema.

Diputado
Luis Alberto Rojas Valerio
Fracción Unidad Social Cristiana