Logo La República

Domingo, 5 de abril de 2020



FORO DE LECTORES


La sociedad demanda, los mineros proveemos

Alejandro Arauz [email protected] | Jueves 05 marzo, 2020

arauz

La minería constituye uno de los grandes pilares sobre los que descansa la estructura social. Sin minería, ni ustedes estarían leyendo este texto ni yo tampoco habría podido escribirlo. Los aparatos electrónicos que permiten esta comunicación son una verdadera tabla periódica de los elementos químicos, provenientes de hoyos en la tierra llamados minas. Mi computadora y la suya están cundidas de elementos como el cobre, oro, litio, cromo, plata, titanio, níquel, sílice, boro, estroncio, germanio, aluminio, hierro, carbono y un largo etcétera. Sin embargo, la desinformación de algunas personas sobre la industria minera es tal, que llegan a considerarla una enemiga de la sociedad, cuando es todo lo contrario.

El desconocimiento sobre la minería ha llegado a los niveles más altos de la política nacional. Escuché hace algún tiempo a la actual vicepresidenta referirse a la minería como una actividad depredadora. El ministro del Ambiente cataloga a la minería como una actividad irracional, similar a la deforestación y la excluye de nuestra economía. Hace unos 10 años, el presidente actual confirmó su desprecio por la minería y habló de “mina inmunda” refiriéndose a Crucitas…su negatividad se transformó en realidad. Y, paradójicamente, el mismo día que los diputados de la legislatura 2010 al 2014 aprobaron la ley 8904 que prohíbe la minería metálica en suelo costarricense, aprobaron también el reemplazo de toda la flotilla vehicular de la Asamblea Legislativa. Disfrutan de los beneficios de la industria mientras la satanizan para su provecho populista.

A pesar de lo que digan algunos políticos, la minería es, y seguirá siendo, una industria fundamental para nuestra sociedad que depende de ella. En el mundo, cada año consumimos más de 3 mil millones de toneladas de mineral de hierro, 250 millones de toneladas de mineral de aluminio y 20 millones de toneladas de cobre refinado. Cada uno de nosotros consumirá durante la vida alrededor de 1,5 millones de kilos de minerales, a través de una compleja cadena de consumo, que parte desde una mina, hasta desembocar en los productos que diariamente utilizamos. Y gran parte de esta materia prima proviene de minas a cielo abierto en regiones tropicales como Australia, India y Brasil -en el caso del hierro- y Jamaica, Colombia, Venezuela, Brasil, África meridional y Australia -en el caso del aluminio-. Además de oro y cobre de Panamá y República Dominicana, y níquel y aluminio de Cuba. Pensemos en eso la próxima vez que compremos un kilo de clavos o el nuevo celular inteligente.

Cada familia, cada comunidad, cada nación, conforme se desarrolla consume minerales en gran cantidad. Millones de personas que surgen de la pobreza en América Latina, en India o en China aspiran y tienen derecho a tener comodidades y una vida digna, como por ejemplo una lavadora, una cocina, o agua corriente. ¿Alguien le puede negar a una mujer de la India su derecho a acumular oro como manera de asegurar el futuro de sus hijos?

Por estar ligada al consumo, la industria minera responde a los cambios en el mismo, priorizando aquellos minerales de gran demanda. Por eso, en nuestros tiempos de celulares, hay un boom exploratorio por el litio. Otro ejemplo: un vehículo de combustión interna contiene aproximadamente 23 kilos de cobre principalmente en su sistema eléctrico y electrónico, un vehículo híbrido unos 40 kilos mientras que uno eléctrico, unos 83 kilos de cobre. O sea, dentro de un vehículo eléctrico hay 3,6 veces más cobre que en uno de combustión interna. Con la tecnología actual, el uso de los vehículos eléctricos implica un aumento en la demanda de cobalto, litio, cobre, grafito y manganeso. La Federación de Industrias Alemanas viene advirtiendo que se acerca una escasez de materias primas necesarias para la producción vehículos eléctricos y celulares. Desde el 2010 el precio del cobalto ha subido en un 270%.

La visión de la minería depredadora ha cambiado drásticamente a nivel mundial. Los países de la Unión Europea están reabriendo sus minas y explorando en la búsqueda de nuevos yacimientos, incorporando y desarrollando nuevas tecnologías, a la vez que buscan generar 30 millones de puestos en esta industria. A partir de mayo de 2019, el Banco Mundial abrió un fondo destinado a financiar extracciones mineras climáticamente inteligentes y sostenibles. Países de un tamaño y en ambientes similares a Costa Rica, como República Dominicana o Panamá, están obteniendo importantes beneficios de la minería de manera sustentable.

Por lo anteriormente expuesto, considero de gran importancia nacional la valiente propuesta denominada “Ley para el Aprovechamiento Rural de los Minerales Metálicos en Costa Rica”, presentada por la diputada María Inés Solís Quirós, bajo el expediente 21782, con el apoyo del Colegio de Geólogos de Costa Rica. Esta ley deroga la nefasta 8904 que ha fomentado la orería ilegal y abre las puertas a la minería sustentable. ¡Enhorabuena!

Alejandro Arauz

Geólogo y minero





© 2020 Republica Media Group todos los derechos reservados.