Logo La República

Sábado, 15 de diciembre de 2018



EDITORIAL


La opción para una energía limpia

| Jueves 02 abril, 2009



La opción para una energía limpia


El apoyo que pareciera tener en la Asamblea Legislativa la iniciativa que plantea la posibilidad de producir electricidad mediante la energía geotérmica, coloca a Costa Rica ante las puertas de poder aprovechar este recurso.
El proyecto de ley en ese sentido se discute en momentos en que el país se ha visto obligado a incrementar el uso de derivados del petróleo para garantizar el suministro eléctrico, debido al rezago producido en la construcción de nuevas plantas de generación hidroeléctrica.
Este retraso es la consecuencia de políticas equivocadas que no le permitieron oportunamente al Instituto Costarricense de Electricidad realizar las inversiones necesarias para la construcción de las mencionadas plantas.
Así las cosas, hoy diversas bancadas legislativas están a favor del proyecto para la obtención de energía geotérmica, siempre que se garantice el menor impacto ambiental ya que para explotar todo este potencial se debería eliminar la actual prohibición de hacerlo en los parques nacionales.
En realidad, el punto concerniente a llevar al mínimo el impacto ambiental es el que debería discutirse ampliamente en el seno del Congreso porque de ello dependería que se hagan las cosas bien. Es decir, que el país pueda aprovechar esta fuente de energía limpia, sin destruir su mayor riqueza que son las zonas protegidas con su carga de biodiversidad.
Los modernos métodos utilizados en otros países para la explotación de energía geotérmica con muy bajo impacto ambiental deben ser estudiados a fondo, de modo que puedan adaptarse y aplicarse aquí en caso de aprobarse la iniciativa en el Congreso.
Simultáneamente con la apertura para que Costa Rica pueda explotar estos recursos naturales, deberá aprobarse una adecuada regulación para su manejo, para lo cual debe propiciarse el debate sobre el tema entre los legisladores.
Esas regulaciones deberán ser adecuadas, claras y viables, e incluir las correspondientes sanciones por su incumplimiento. Unica forma, como decíamos al inicio, de hacer las cosas bien.