Leopoldo Barrionuevo

Enviar
Sábado 7 Junio, 2008

ELOGIOS
La humildad

Leopoldo Barrionuevo

Desarrollamos el tema de la humildad en alguna oportunidad al referirnos a la ostentación, el bombetismo y el apantallamiento, pero después de conocer una entrevista de una hora en CNBC con Warren Buffett, el hombre más rico del mundo al superar recientemente al mexicano Slim y a Bill Gates, no se puede resistir la tentación de la referencia a este empresario cuyos negocios ya rondan los $65 mil millones. Algunos aspectos muy interesantes de su vida limitan con lo increíble, en especial si comparamos su estilo de vida con el de algunos aspirantes a millonarios de pacotilla con que solemos tropezar: Buffet compró su primera acción a los 11 años y se lamenta de haber empezado demasiado tarde; su primera propiedad fue una pequeña granja a los 14 años con sus ahorros provenientes de repartir periódicos. Por si fuera poco, todavía vive en la misma pequeña casa de tres cuartos en Omaha que adquirió luego de casarse hace 50 años. El dice que tiene todo lo que necesita en esa casa que no tiene muros o rejas.
Conduce su propio carro sin contar con chofer o guardaespaldas y no se parece a muchos mandatarios en que nunca viaja en jet privado, a pesar de ser el dueño de la compañía de jets privados más grande del mundo. Su corporación, la Berkshire Hathaway, es dueña de 63 compañías. Escribe solo una carta cada año a los CEO de estas compañías, dándoles las metas para el año. Nunca convoca a reuniones o los llama regularmente, pero les ha dado dos reglas a sus CEO. Regla número 1: No perder nada del dinero de sus accionistas. Regla número 2: No olvidar la regla número 1.
El no socializa con la gente de la alta sociedad. Su pasatiempo cuando llega a casa es prepararse palomitas de maíz y ver televisión.
Bill Gates, quien posee la tercera fortuna del mundo, lo conoció apenas hace cinco años. Bill Gates pensó que no tenía nada en común con Warren Buffett. Por esto, programó la reunión para que durara únicamente media hora. Pero cuando lo conoció, la reunión duró diez horas y Bill Gates se volvió un devoto de Warren Buffett.
Warren Buffet no tiene celular ni computadora en su escritorio. Su consejo para la gente joven: Aléjese de las tarjetas de crédito e invierta en usted. Recuerde: El dinero no crea al hombre, sino que fue el hombre el que creó el dinero. La vida es tan simple como usted la haga. No haga lo que los otros digan. Escúchelos, pero haga lo que lo hace sentir mejor. No se vaya por las marcas. Póngase aquellas cosas en las que se sienta cómodo. No gaste su dinero en cosas innecesarias.
Ha donado hace poco el 80% de su fortuna personal, mientras su consejo para los inversionistas: no invierta en aquello que no comprende, como las tecnologías complicadas; busque equipos directivos honestos, capaces y de mente independiente; empresas con una ventaja competitiva en el mercado y una imagen de marca consolidada, pero que puedan estar pasando por alguna dificultad y se encuentren infravaloradas.
Aproveche mercados bajistas para buscar este tipo de oportunidades. Para ello, debe analizar muy bien la información financiera de las mismas, y verificar su precio con relación a valores históricos. El dice que invertir requiere disciplina, paciencia y conocimiento, además de sentido común. Cuanto más absurdo sea el comportamiento del mercado, mejor será la oportunidad para el inversor metódico.
Todo esto parece sencillo a primera vista, aunque en la práctica no debe serlo tanto, porque Warren Buffett tiene la virtud de hacer parecer sencillo lo que no lo es tanto.

www.leopoldobarrionuevo.com