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La hora del Real Madrid

Madrid
EFE

El Santiago Bernabéu dictará la dirección que tomará la Liga en su último y definitivo recorrido en el clásico más decisivo, donde un triunfo del Barça sentenciará la pelea, dirigiendo al conjunto azulgrana a su decimonoveno título, mientras que una victoria del Real Madrid lo situaría a un solo punto, alimentando el sueño de remontada a cuatro jornadas del final.
El clásico más decisivo de la última década asoma por el Bernabéu para paralizar el fútbol español y ser foco central del fútbol mundial en dos horas de pasión, de una máxima rivalidad histórica, que dictaminarán sentencia. Remontada o golpe de autoridad del líder.
La eficacia ante la fantasía. Fe contra brillantez. Un fútbol de pocos quilates pero resultadista, ante el paradigma del toque y el espectáculo. Un Real Madrid-Barcelona impredecible, que enfrenta a Juande Ramos con Pep Guardiola, dos estilos de entender el fútbol.
La historia da la razón al capitán blanco. Raúl González ha sido el único de los protagonistas que se han mojado. “El favorito es el Real Madrid porque se juega en el Bernabéu”. A ese factor apela el siete, al aliento de la grada en un día señalado de cada temporada, que ha ayudado para que de los 78 duelos ligueros en el coliseo de la Castellana, 50 hayan sido triunfos madridistas por 14 empates y otros 14 triunfos barcelonistas.
Llega el Real Madrid a la gran cita con la autoestima por las nubes. Con la confianza de haber recortado 12 puntos de distancia con el líder a cuatro y en su mano la posibilidad de dejarlo solo en uno. Con más descanso, centrado solo en la Liga, y mucha fe tras una nueva remontada en un encuentro clave en Sevilla.
El grupo se ha impuesto a las individualidades con Juande Ramos. Pocos se fijan que el Real Madrid no contará con su bastión defensivo, el portugués Pepe, ni con dos figuras importantes de su centro del campo: Wesley Sneijder y José María Gutiérrez “Guti”. El último estaba destinado a la titularidad. Un esguince de última hora lo aparta del clásico. Deja a su equipo sin la brillantez del último pase.
En la entidad azulgrana se tiene una confianza infinita en el equipo que entrena Josep Guardiola, pero los dos últimos triunfos del Real Madrid (Getafe y Sevilla) han despertado nuevamente las alarmas por la contundencia y acierto madridista en el tramo final de la Liga, que recuerda a su recorrido hace dos años, cuando recortó y superó la ventaja barcelonista y se proclamó campeón de Liga con la campaña “Juntos Podemos”, dirigido por Fabio Capello.
Este año, no obstante, el barcelonismo tiene depositadas mucha más confianza en su equipo que lleva dos temporadas, y los resultados avalan al conjunto catalán, que desde hace semanas siente el acecho madridista, pero ha sabido administrar su ventaja hasta dejarla en cuatro puntos por el último empate en Mestalle.
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