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Jueves 9 Octubre, 2008

La gestión de las Reservas Monetarias Internacionales


Los mercados financieros internacionales han visto numerosos eventos de quiebra, intervención o salvamento de entidades financieras. Esta situación ha provocado incertidumbre, gran volatilidad en el precio de los activos financieros y una fuerte disminución en la actividad de los mercados de dinero. Numerosos gobiernos han tenido que actuar en rescate de entidades bancarias, inyectando recursos líquidos, promoviendo procesos de adquisición, aportando capital, dando garantías explícitas a los depósitos o adoptando otro tipo de medidas, con el fin de amortiguar corridas bancarias y evitar mayores problemas en el sistema financiero. Algunas publicaciones recientes en medios de prensa locales podrían causar alarma, pues ponen en entredicho la administración que efectúa el Banco Central de Costa Rica (BCCR) de las Reservas Monetarias Internacionales y dejan la sensación de que esta institución es poco cuidadosa en el manejo de los Activos Externos. Para el BCCR, como administrador de las Reservas Monetarias, los objetivos son, en primer lugar, la preservación del capital (evitar que se produzcan pérdidas) y la liquidez (poder disponer fácilmente de los recursos). La rentabilidad, por su parte, es un objetivo que se ha supeditado a los dos anteriores.
Esos objetivos han sido establecidos de forma consistente con una baja disposición a asumir riesgos financieros. El BCCR requiere un alto perfil crediticio de las contrapartes en las que invierte; los recursos se colocan en bonos con baja exposición al riesgo de mercado, con el fin de proteger el portafolio de severas pérdidas de capital, ante movimientos adversos en las tasas de interés. Como las Reservas deben estar disponibles para efectuar pagos o transferencias al exterior, las inversiones se realizan en instrumentos altamente líquidos: bonos que se pueden transar fácilmente en los mercados internacionales y depósitos bancarios de corto plazo.
Las clases de activos en las que invierte del BCCR son considerados a nivel internacional altamente seguros: bonos soberanos, bonos de agencias gubernamentales o emitidos por entidades supranacionales y depósitos bancarios. Los emisores deben contar con una calificación crediticia grado de inversión. Dichas calificaciones, otorgadas por agencias internacionales, están asociadas a una altísima capacidad de pago y a una fuerte solvencia de la entidad. El BCCR no invierte en activos financieros más riesgosos como podrían ser acciones, bonos de países emergentes, instrumentos respaldados por hipotecas, deuda corporativa, materias primas, etc. La posibilidad de que quiebre una entidad en la que el BCCR invierte las Reservas, aunque existe, se minimiza mediante los lineamientos esbozados. Conviene destacar que según estimaciones efectuadas por las agencias calificadoras de riesgo, la probabilidad de que una entidad financiera con una calificación crediticia grado de inversión quiebre, es muy cercana a cero.
En el eventual caso de que suceda un acontecimiento de esa naturaleza, también existen límites máximos de inversión por entidad cuyo objetivo es restringir el monto máximo de pérdida en una situación de insolvencia. Se han establecido plazos máximos de inversión, lo que permite tener algún grado de flexibilidad para no renovar inversiones con contrapartes cuya situación financiera muestre algún grado de deterioro. Las políticas vigentes han permitido al BCCR sobrellevar satisfactoriamente la actual crisis financiera internacional (sin precedentes en los últimos 75 años), sin que se hayan producido pérdidas originadas por la imposibilidad de una contraparte de cumplir oportunamente con sus obligaciones. En estos días han circulado noticias negativas sobre algunas entidades bancarias, en las que el BCCR invierte las Reservas; también se ha publicado que esas entidades han recibido el apoyo de los gobiernos soberanos de los países en que están domiciliadas, lo que ha evitado corridas y ha tranquilizado al mercado sobre las perspectivas de estos grupos bancarios. Este apoyo gubernamental es un reflejo de la confianza en la solidez financiera de esas entidades y revela el perfil de los bancos (sistémicamente importantes) en los que invierte el Banco Central de Costa Rica.

Mauricio Avila Valverde
Director, Gestión Activos y Pasivos, BCCR