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Lunes, 19 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


La crisis de los años 80 y la de hoy

| Lunes 19 febrero, 2018


La crisis de los años 80 y la de hoy

Fernando E. Naranjo V.
Economista

La crisis económica de los años 80 fue la peor vivida en Costa Rica en la segunda mitad del siglo XX. Se caracterizó por una fuerte caída en la producción nacional, un deterioro muy marcado en los ingresos de las familias, una muy alta tasa de desempleo, una inflación galopante y un tipo de cambio que perdió significado, tan solo para mencionar algunos de los rasgos más importantes.

Con frecuencia muchas personas se preguntan ¿Si la situación económica que vive Costa Rica al inicio del 2018 es similar a la de los años 80?

En mi opinión las características de ambas situaciones son diferentes. La estructura productiva y financiera del país es muy diferente hoy de la que tenía Costa Rica hace 35 años. Esto, sin embargo, no significa que el país está inmune a una situación económica compleja y que puede desembocar, eventualmente, en una crisis de proporciones significativas.

La actividad económica se ha desacelerado muy notoriamente a lo largo de más de un año;  la tasa de desempleo se ha mantenido cercana al 10%, a pesar del aumento en el empleo público;  según la última Encuesta de Hogares existen en el país más de 200 mil personas desempleadas;  la inflación, medida por el índice de precios al consumidor, se mantiene muy baja pero empieza a mostrar signos de crecimiento en momentos cuando el precio internacional de petróleo tiene una tendencia ascendente desde hace varios meses y que es posible se mantenga por algún tiempo; no hemos podido reducir los índices de pobreza.

La demanda de crédito en la banca nacional ha experimentando desde hace muchos meses una muy fuerte desaceleración consecuencia del deterioro en la actividad económica.

El tipo de cambio se ha mantenido controlado gracias a intervenciones del Banco Central de Costa Rica que llevaron a una pérdida de las reservas monetarias internacionales de $424 millones durante el año pasado, con una caída dramática durante el primer semestre, periodo en el cual el tipo de cambio se incrementó desproporcionadamente. Esto a pesar de que el Banco Central anunció la meta de mantener el nivel de RMI. 

Ahora se anuncia que se van a utilizar los recursos del préstamo por $1.000,00 millones del FLAR sin que a ciencia cierta se sepa para qué nos estamos endeudando externamente cuando el país tiene un aceptable nivel de reservas internacionales. Y desde luego lo más preocupante es el alto endeudamiento público y una deuda del sector público que es equivalente a 65,1% del producto interno bruto (solo la deuda pública del Gobierno Central es equivalente al 49,1% del PIB).

Es importante que los costarricenses cubren conciencia que cada uno de nosotros tiene hoy día una deuda de ¢4.316.571.  Ese monto por mucho excede, obviamente, la capacidad crediticia promedio del costarricense.

Como lo han expresado muchos colegas economistas, de no empezar con un ajuste fiscal fuerte en el menor plazo posible la evolución de la económica podría llegar a tener características similares a las que el país enfrentó hace 35 años. Lamentablemente, transcurrieron cuatro años del actual periodo presidencial sin que se logrará un entendimiento para enfrentar con seriedad el difícil problema de la hacienda pública.

Concluyo este breve comentario, enfatizando que, si bien las características económicas de los años 80 son diferentes a las de hoy día, la evolución económica se dirige hacia una situación muy compleja y difícil de resolver si no hay acciones drásticas y de inmediato.