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Ex mandatario pretende acaparar representación para sostener Gobierno de su esposa
Kirchner mueve sus fichas ante elección legislativa
Proceso renovará a la mitad de los 257 diputados y un tercio de los 72 representantes del Senado

Buenos Aires
EFE

El ex presidente argentino Néstor Kirchner reunió a los más populares dirigentes del oficialismo peronista para que lo acompañen como candidato en las próximas elecciones legislativas, las cuales considera decisivas para sostener al Gobierno de Cristina Fernández, su esposa y sucesora.
Vencido en la medianoche del sábado el plazo legal para la presentación de listas de candidatos, los analistas coinciden en que Kirchner apostó a “todo o nada” para los comicios del 28 de junio, en los que el oficialista Frente para la Victoria arriesga su mayoría en las dos cámaras del Parlamento.
El oficialismo, cuya popularidad cayó a pique en las grandes ciudades, librará la mayor batalla en la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país, donde Kirchner se presenta al frente de la lista de candidatos a diputados, secundado por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli.
La candidatura de Scioli, al igual que la del jefe del gabinete de ministros, Sergio Massa, en el cuarto lugar de esa lista, es “testimonial”, porque ambos no renunciarán a sus cargos luego de la elección, una estrategia impulsada por Kirchner en “defensa del modelo” de gestión de Fernández.
Kirchner, líder del Partido Justicialista (peronista), también ha sumado candidaturas “testimoniales” de 45 alcaldes oficialistas de otros tantos municipios del populoso cordón que rodea a la capital argentina, quienes encabezarán las listas para la renovación del Congreso de la provincia de Buenos Aires y legislaturas comunales.
El ex mandatario consiguió así la adhesión de cerca de la mitad de los alcaldes que responden al Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires, lo que a juicio de algunos analistas demuestra cierta debilidad en su liderazgo político.
Las principales fuerzas de la oposición, formada por la alianza Unión-Pro de conservadores y peronistas disidentes, y el Acuerdo Cívico y Social, integrado por la Unión Cívica Radical (UCR), la Coalición Cívica y socialistas, se proponen impugnar el hecho de que el oficialismo presente candidatos que no ejercerán el cargo por el que compiten.
Varios candidatos opositores son dirigentes que han renunciado a sus cargos para fortalecer a sus respectivas fuerzas políticas en los próximos comicios, en los que se renovará a la mitad de los 257 escaños de diputados y a un tercio de los 72 del Senado.
Alrededor de la mitad de los escaños que se renuevan en el Parlamento están en manos del Frente para la Victoria, que tiene la mayoría en ambas cámaras gracias al buen resultado que obtuvo en los comicios de 2005, a mitad de la gestión de Kirchner.
En la provincia de Buenos Aires, que reúne al 38% del padrón electoral, el Frente para la Victoria pone en juego 20 de los 35 escaños de diputados a renovar en ese distrito.
El Acuerdo Cívico y Social, alianza opositora formada en 16 de los 24 distritos del país, se propone impugnar las “candidaturas testimoniales”, dijo el ex juez Ricardo Gil Lavedra, candidato de esa fuerza a diputado por la capital argentina.
“La candidatura de Massa me parece una cosa escandalosa, porque es alcalde” del municipio bonaerense de Tigre “con uso de licencia, es jefe de Gabinete y ahora es candidato a diputado nacional. Es mucho”, subrayó en declaraciones a radios de Buenos Aires.
En Buenos Aires, los sondeos preliminares dan una ventaja de por lo menos cinco puntos al Frente para la Victoria.
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