Karina Campos se cotiza alto en la pantalla chica
La experiencia en el canal VM y en el programa infantil Ondívedu, son parte del currículum de Karina Campos, quien también es estudiante de producción audiovisual en la Universidad Creativa. Gerson Vargas/La República
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Presentadora ganó concurso internacional y trabajó en cadena E!

Karina Campos se cotiza alto en la pantalla chica

Joven de 22 años no se considera “otra cara bonita” de la televisión


“Uno se puede comer el mundo si se lo propone. No me puedo quedar estancada por miedo”

En tiempos de renovación y cambios generacionales, algunos se preguntan quiénes vendrán a refrescar la pantalla de tevé, que clama por nuevos rostros y personalidades en el campo del entretenimiento.
Indudablemente Karina Campos está en “pole position” para ocupar ese lugar.
La joven de 22 años, oriunda de Piedades Sur de San Ramón de Alajuela, es una desconocida para algunos, pero su popularidad crece como la espuma y ya sabe lo que es jugar en las grandes ligas.
Lo demostró al imponerse con más de 40 mil votos sobre otras competidoras del continente en el concurso “Look Cyzone”, donde tuvo la oportunidad de presentar una serie de cápsulas especiales del canal E! Entertainment.
De voz aguda, pelo castaño y nariz fina, Campos se ha abierto un espacio por sí sola. Tiene cinco trabajos, estudia producción audiovisual, y en medio de eso, admite que duerme mucho.
Karina es también la imagen de la bebida Maxxx Energy y de una empresa farmacéutica. Como presentadora del canal VM y modelo, su nombre se cotiza cada vez más alto.

¿Cómo inicia todo este gusto por las cámaras?

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Con escasos 22 años, Karina Campos ya cuenta con kilometraje en la televisión. La ramonense se perfila como uno de los rostros que refrescarán la pantalla chica del país. Gerson Vargas/La República
Desde que estaba pequeñita tenía una fascinación por las cámaras. Siempre me veía haciendo lo que estoy haciendo ahorita, lo que pasa es que yo soy de San Ramón, vivo muy lejos y mi mamá nunca me metía en castings, no había oportunidad de nada. Busqué oportunidades con agencias de casting para hacer anuncios. Me llamaron para hacer de extra en un comercial.

¿A qué edad?
A los 16. Y después de esto me llamaron para hacer como diez comerciales. Entonces me enamoré de la producción y de la televisión, y luego entré a un grupo de teatro en la UCR, pero yo ahí no pensaba ser presentadora porque era un poco introvertida. En eso estuve un año y medio, y al mismo tiempo hacía comerciales de televisión.

¿Y la universidad?
Entré a los 19. No sabía si estudiar actuación en México, si estudiar producción en Cuba... Al final entré a Producción Audiovisual en la Universidad Creativa.

¿Y cómo inició lo de ser presentadora específicamente?
Surgió la oportunidad de hacer un casting en Ondívedu. Lo hice y yo siempre he tenido esta imagen de chiquita de 14. Todos me dicen: “sos super aniñada”. Al productor le encantó esa presencia infantil que yo tenía. Aprendí un montón de cosas de cómo desenvolverme en cámaras.

¿Por qué la televisión? ¿Hay un objetivo de fondo o un mensaje que quiera llevar a través de esta plataforma?
Creo que es estar cerca de los niños. Qué lindo podría ser trabajar con niños de alguna manera, con algunos que no pueden explotar su potencial por cuestiones económicas. Me gustaría que mi carrera me permitiera ayudarlos.

¿Y cómo es su relación con la familia?
Es muy buena. Tengo tres hermanos, tres sobrinos, es un núcleo pequeño, con muchos primos y tíos. Vivo con mi mamá, pero tengo un apartamento en San Pedro. Mi papá murió hace tres años.

¿Cómo se maneja la crítica?
Pasa mucho que la misma gente te serrucha el piso. Me criticaban lo de mi voz aguda y eso siempre va a ser tema de conversación. Mi voz es mi arma de trabajo y es lo que tengo. También dicen que soy más fea en persona que en tele. Yo me enfoco en mi trabajo.

¿Cuáles son sus convicciones?
Que uno se puede comer el mundo si se lo propone. Uno no se puede quedar estancado por miedo.

¿A qué le tiene miedo?
A arrepentirme de las cosas. Hago muchas cosas aunque no vaya a tener éxito en ellas.

¿Impulsiva?
No, más bien pienso mucho las cosas antes de hacerlas, las analizo. Soy muy calculadora.

Fiestas del medio, reconocimiento de la gente, modelaje... ¿Cómo evita que todo esto la envuelva?
No voy tanto a fiestas de “farándula”. Obviamente uno sale, dentro del medio “farandulero” que no creo que aquí exista, no soy una persona que sale a figurar. Trabajo en tele porque me apasiona y listo. Me invitan a muchas fiestas, pero no es el ambiente que más me gusta.

¿Es muy superficial ese entorno?
Sí. No es el único ambiente superficial. Estamos rodeados de superficialidad, pero sí es un ambiente donde se serrucha el piso, no digo que esté mal o sea feo del todo. Lo que he conseguido no ha sido por estar rodeada de este medio o por patas, lo he conseguido porque he trabajado mucho.

¿Cuál es el techo de Karina Campos?
Me gustaría crecer mucho más. Estoy feliz de trabajar en VM, es la mejor escuela para presentadores. En algún momento de la vida tocaré otras puertas, no solo en Costa Rica, me gustaría trabajar internacionalmente. Estudio producción, porque llega un momento cuando se termina el ciclo de ser presentadora. En ese momento quiero tener mi propia productora.

¿Cuál es el programa ideal?
Me gustan mucho las tendencias de moda. Algo como Zona Trending, es un programa sobre lugares que son tendencia, cafés temáticos, eventos importantes en el mundo y lanzamientos de marcas importantes.

¿Es Karina Campos otra cara bonita de la televisión nacional?
Muchas veces pasa que la gente me cataloga. Cuando me conocen saben que soy de San Ramón y no aparento ser de Santa Ana. Soy transparente, saludo a todo el mundo por igual y no me considero superficial, soy muy trabajadora. Me considero una guerrera. No pretendo que todo el mundo me ame. Lo más importante es ser uno mismo. La gente cercana me conoce tal cual soy.

¿Y ahora va para Brasil?
Sí, voy con Imperial. Me mandan a un especial de toda la promoción que lleva a muchos ganadores. Quieren que yo vaya con ellos e iré a los primeros dos partidos.

El aspecto físico es una ventaja, ¿cuánto representa esto para su trabajo?
Debe ser 50/50. Hay que registrar bien, hay que saber cómo manejar la imagen. Hay que saber cómo vestir y cómo proyectar. La personalidad y el talento son importantes. Hay que jugar con todas las herramientas que uno tiene.

¿Cómo cambia la vida la televisión? ¿La reconocen en la calle?
¡Me pasa a veces y no me acostumbro! En el resto mi vida no ha cambiado, sigo en la universidad. Tengo más trabajo y no puedo viajar a San Ramón todos los días.

¿Ya asumió que su vida va a ser muy pública?
Creo que estoy en el proceso de asumirlo. No me siento figura pública, es un proceso y hacia esto voy. Es parte del paquete que trae mi trabajo, se acepta. No importa si uno está en el ojo de la gente, hay que mantener los pies sobre la tierra, no perder la humildad y mantenerse alejada de escándalos.

Luis Fernando Cascante
[email protected]
@La_Republica

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