Justos pagan por pecadores en la Caja
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Endurecimiento de incapacidades afectaría a empleados buenos
Justos pagan por pecadores en la Caja
Un 1,1% de los empleados concentra la mayor cantidad de incapacidades

La sentencia cristiana de que “justos pagarán por pecadores” cae sobre los casi 50 mil empleados de la Caja Costarricense de Seguro Social, debido al abuso cometido por un pequeño grupo en el otorgamiento y disfrute de las incapacidades.
En su 70 aniversario, la benemérita institución está en medio de la más grande crisis financiera de su historia, solo en 2010 pagó ¢47 mil millones en subsidios por enfermedad tanto a empleados del sector público como privado.

De esa suma, solo ¢5.800 millones fueron para cubrir las incapacidades extendidas a los propios funcionarios de la institución.
Y, una tercera parte de ese gasto se concentró entre los funcionarios de los hospitales nacionales.
La responsabilidad cae en 3.100 empleados de los hospitales Calderón Guardia, San Juan de Dios y México que en 2010 se incapacitaron.
De ellos, 549 lo hicieron por más de 100 días al año, es decir tan solo un 1,1% del total de trabajadores de la Caja, e inclusive hay hasta un caso de licencia por 433 días en un año, según un informe de la Auditoria Interna de la Caja.
En el Hospital San Juan de Dios es donde más permisos se extendieron, casi 45 mil en un año.
La mayoría se concentra en enfermería médica, seguida por los de servicios generales y nutrición.
El pago del subsidio fue uno de los temas señalados como un disparador del gasto, por la Organización Panamericana de la Salud, sobre lo cual recomendó poner freno.
Además esa erogación en los últimos tres años ha experimentado un incremento importante que impacta las ya decaídas finanzas de la Caja.
En 2010 el gasto para la cobertura de las incapacidades aumentó en ¢1.400 millones.
Pero el abuso trasciende al pago de la licencia. Eso porque quienes se enferman también perciben millonarias sumas en el pago de horas extraordinarias.
Solo el Calderón Guardia pagó ¢85 millones en horas extras, suma que se distribuyó entre 14 personas, quienes a su vez se incapacitaron por más de 100 días, revela una indagatoria realizada en ese centro médico.
Por ejemplo, hay un caso donde una persona tuvo una licencia por 133 días, y ganó más de ¢17 millones por el tiempo extraordinario.
“Ha habido un abuso en el uso de las licencias y hay que sentar responsabilidades. E igual, cada jefatura médica debe estar alerta sobre quienes se incapacitan y también laboran extraordinarias”, dijo Ileana Balmaceda, presidenta de la institución.
¿Y quiénes son los responsables de esta situación, y de que los justos paguen por pecadores?
Hay un grupo de médicos identificados como los responsables en el otorgamiento de las incapacidades a los mismos funcionarios de su centro laboral.
En cada hospital la extensión de la mayor parte de las certificaciones se concentra en un pequeño grupo de profesionales.
En el Calderón Guardia, se le atribuyen 165 incapacidades de 282 giradas por un solo médico en un mes.
En el México tres médicos se apuntan la delantera en el otorgamiento de permisos, uno de ellos es responsable de 2.407 días dados por incapacidad a sus compañeros.
De igual modo, hay centros o departamentos que destacan por ser los que más licencias emiten. Por ejemplo los funcionarios del Calderón Guardia a donde más acuden para que les extiendan la certificación son al área de salud de Coronado, a la Clínica Jiménez Núñez, a la Central y a Aserrí.
Mientras los empleados del San Juan Dios acuden a su propio centro de trabajo, al Calderón Guardia o la Clínica de Aserrí para incapacitarse.
Gabriela Masís
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