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Jueves 27 Octubre, 2011


Juicio político a Monge

La administración de don Luis Alberto Monge Alvarez (1982-1986) debe ser sometida a juicio político para exigirle rendición de cuentas por adoptar una política exterior y de seguridad nacional de falsa neutralidad que colocó a Costa Rica en el precipicio de una guerra con Nicaragua, para satisfacer intereses del gobierno de Estados Unidos.
En un artículo el 11 de octubre en un medio de comunicación, don Oscar Arias Sánchez reveló que en 1986, antes de asumir la Presidencia, fue llamado por Monge a una reunión en la que don Luis Alberto le informó en presencia del embajador estadounidense en Costa Rica, Lewis Tambs de un acuerdo que tenía con el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, para que el territorio costarricense fuera base militar de la “contra” nicaragüense. Arias rechazó el pacto y anunció que desmontaría el andamiaje bélico.

Don Oscar escribió que fue informado del acuerdo Monge-Reagan que, “a espaldas” de los costarricenses, “facilitaba el uso del territorio nacional para permitirle a la ‘contra’ operar desde Costa Rica”, y atacar a la Nicaragua sandinista, mientras “se proclamaba al mundo entero la neutralidad”.
La denuncia es cierta. Siendo corresponsal del periódico Excélsior, de México, publiqué innumerables reportajes del aparato militar “contra” en Costa Rica. El aventurero Edén Pastora entraba y salía entre Costa Rica y Nicaragua y la Guardia Civil y Rural le ayudaban y coordinaban para mover hombres y pertrechos. La neutralidad nunca existió, fue una pose de Monge.
El gobierno de Monge me acusó de servir a una campaña sandinista de desprestigio a Costa Rica. Una investigación del Congreso de Estados Unidos sobre la venta de armas a Irán y el uso de ganancias para abastecer a la “contra”, desnudó a la neutralidad y me dio la razón: otros traicionaron, yo actué apegado a la verdad, máxima del periodismo con la que he denunciado atrocidades en la Cuba castrista, en la Nicaragua sandinista de hoy y de ayer, en el Haití duvalierista, en la Venezuela chavista o en la Panamá norieguista.
El 16 de este mes, don Luis Alberto Monge negó en un medio de circulación nacional las aseveraciones de Arias y denunció el nexo financiero-electoral de don Oscar “con el sátrapa y narcotraficante Manuel Antonio Noriega”.
Pero la verdad es otra. Siendo presidente, Monge recibió en San José a Noriega y le pidió al “sátrapa” que evitara el cierre de la Escuela de las Américas, un centro en suelo panameño que estaba en proceso de clausura y en el que Estados Unidos adiestró a más de 60 mil militares latinoamericanos en violaciones a los derechos humanos.
O sea, el presidente de la Costa Rica sin ejército, baluarte de derechos humanos, paz y democracia, recibió a un “sátrapa y narcotraficante” y le instó a que la Escuela antro de dictadores como Noriega siguiera abierta, para enviar allí a policías costarricenses a entrenarse. La solicitud todavía avergüenza.
Abundan las piezas para el juicio político a Monge: a don Juan Rafael Mora Porras héroe fusilado en 1860 lo volvieron a matar entre 1982 y 1986.

José Meléndez
Periodista costarricense