Enviar

J.P. Morgan multado por ocultar agujero de "la ballena"

201309192246050.i1.jpg
JP Morgan uno de los bancos modelos debe pagar una lata multa por ocultar información AFP/La República
J.P. Morgan Chase, el mayor banco de EE.UU., fue obligado ayer a pagar $920 millones a las autoridades estadounidenses y de Reino Unido por haber ocultado la gravedad de las pérdidas masivas ligadas a las transacciones de un operador conocido como "la ballena de Londres".
El banco estadounidense, que fue considerado un modelo de buena gestión durante la crisis financiera, tendrá que pagar esa multa, una de las mayores del sector, tras reconocer que violó las leyes sobre transacciones, cometió "errores" en sus controles internos y engañó a los reguladores, con relación a ese caso.
Los problemas se produjeron en 2012 por las operaciones de la CIO, la unidad de JP Morgan en Londres que se dedica a minimizar los riesgos del mercado y a invertir los excesos de fondos del banco.
Las transacciones de uno de sus operadores, Bruno Iskill, conocido como "la ballena de Londres", provocaron unas pérdidas de $6.000 millones, que los directivos trataron de ocultar.
La Comisión del Mercado de Valores (SEC) estadounidense había acusado a J.P. Morgan de declaración incorrecta de los resultados financieros y de ausencia de controles internos eficaces para impedir que sus agentes sobrevaloraran las inversiones para ocultar las pérdidas.
La SEC informó ayer de que J.P. Morgan -con activos valorados en $2,4 billones en todo el mundo- admitió que cometió errores en sus controles internos que privaron a la junta directiva del conocimiento de lo que hacían sus agentes de corretaje.
Entre abril y mayo de 2012 la Oficina Principal de Inversiones de J.P. Morgan registró pérdidas enormes por transacciones operadas desde su sucursal en Londres, donde "la ballena" había acumulado excesivas posiciones en productos derivados complejos, conocidos como CDS.
En las primeras semanas tras revelarse el caso, el presidente de la junta directiva y ejecutivo principal de J.P. Morgan Chase, Jamie Dimon, llegó a describir el caso como "una tormenta en un vaso de agua".
"Mientras procuraba reparar las fallas de sus controles internos la gerencia superior de J.P. Morgan quebró una regla cardinal de la administración empresarial", aseguró hoy en un comunicado George Canellos, codirector de la SEC.
La gerencia de J.P. Morgan, según Canellos, "privó a su junta directiva de la información crítica que necesitaba para evaluar plenamente los problemas de la compañía".
El pago de sanciones más grande, de $300 millones, irá a la Oficina de Control de la Moneda de EE.UU., $200 millones irán a la SEC y otros 200 millones a la Reserva Federal.
La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido recibirá un pago de $220 millones.


Washington/ EFE

 

Ver comentarios