Joven devuelve energía a Egipto
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Joven devuelve energía a Egipto
Contestación a Mubarak recobra nuevos bríos con una manifestación masiva
La movilización ciudadana para exigir la salida del presidente egipcio, Hosni Mubarak, recuperó ayer el brío que parecía haber perdido en los últimos días, con una manifestación multitudinaria en la que las familias volvieron a tomar el centro de El Cairo después del llamado de un joven por televisión.
Los manifestantes se sumaron ayer a la energía de Wael Ghonim, el ejecutivo de Google liberado el lunes por las autoridades y que se ha convertido en un héroe popular por su papel en la revuelta por internet, y Ahmed Zuweil, Premio Nobel de Química en 1999 y uno de los nombres que suenan para encabezar la transición.

El ejecutivo de Google se encuentra detrás de la página de Facebook que ayudó a organizar las protestas masivas en Egipto.
Ghonim de 30 años, un gerente del área de mercadotecnia, dijo en una entrevista televisada el lunes por la noche, después de haber sido liberado tras haber pasado varios días detenido, que él se encuentra detrás de la organización de las manifestaciones contra el gobierno.
Se cree que lo servicios de Internet como Facebook y Twitter jugaron un papel clave en la organización de las protestas masivas en Egipto.
Después de que el pasado miércoles los partidarios violentos del régimen hiciesen acto de presencia, la transmisión de una entrevista de Ghonim en la que quebró en llanto por los jóvenes que perdieron la vida al luchar por “un sueño” sirvió de inspiración a decenas de miles de egipcios que retomaron ayer el espíritu festivo de las primeras concentraciones y mostraron su rechazo a componendas o arreglos que no pasen por la salida de Mubarak.
La relativa calma que reina en Egipto desde el fin de semana, con ausencia de incidentes violentos y el regreso de la rutina, empujó a mucha gente a regresar a la plaza Tahrir, epicentro de las protestas, como reconocía Tarek Hamza, estudiante de Ingeniería.
“Fuera de Tahrir, la vida ha vuelto a la normalidad. Por eso, mucha gente aprovecha para venir en cuanto sale del trabajo. Antes nuestras familias no querían que viniésemos. Ahora no se enteran, o directamente vienen ellas”, dijo Hamza a Efe.
Los manifestantes han establecido un calendario claro, con grandes convocatorias los martes y los viernes, mientras que el resto de días de la semana la presencia de miles de personas en tiendas y carpas trata de que la revuelta no se apague.
Sin embargo, la irrupción de los “baltaghiya” (matones) sembró dudas sobre la capacidad de los manifestantes de galvanizar a los descontentos con el régimen.
A juzgar por la respuesta de ayer, el miedo se ha superado y el comienzo del diálogo entre el vicepresidente Omar Suleimán -en quien Mubarak ha delegado la gestión de la crisis- y la oposición no satisface a Tahrir.
Pese a que el régimen anunció ayer la creación de un comité para preparar las reformas constitucionales, los manifestantes de Tahrir avisan de que regresarán el viernes con más fuerza, para reclamar la dimisión de Mubarak y honrar la memoria de las víctimas mortales, que, según la ONG Human Rights Watch, son ya 297.

El Cairo
EFE


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