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Ex rival Mitt Romney figura como posible acompañante de fórmula presidencial
John McCain examina a “vicepresidenciables”

• Pese al buen estado de su salud, su línea de pensamiento divide a los republicanos

John McCain, candidato del Partido Republicano a la presidencia de Estados Unidos, emprendió la búsqueda de un vicepresidente y para ello invitó este fin de semana a varios candidatos para ese puesto a su rancho en Arizona, entre los que se encuentra su ex rival en los comicios Mitt Romney.
El senador por Arizona recibió en su rancho de Sedona una treintena amigos y compañeros del mundo político, entre los que se encuentran tres “vicepresidenciables”.
Su campaña insiste en que la reunión tiene un carácter estrictamente social, pero los analistas creen que es más que una casualidad que entre los invitados se encuentren el ex gobernador de Massachusetts y ex aspirante re
publicano a la Casa Blanca, Mitt Romney; el gobernador de Florida, Charlie Crist, y el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal.
Estos tres políticos figurarían en la lista de posibles candidatos a la Vicepresidencia de McCain y es probable que uno de ellos sea el compañero del candidato republicano en las elecciones presidenciales de noviembre, según los medios locales.
Crist dio a finales de enero su respaldo a McCain para brindarle un impulso en las primarias de su partido en Florida.
Por su parte, Romney, tras abandonar a principios de febrero sus aspiraciones presidenciales, se convirtió en uno de los apoyos más destacados de McCain, e incluso animó a sus seguidores a que respalden al senador por Arizona.
La elección del candidato a la Vicepresidencia es una de las más difíciles y en el caso de McCain, criticado por los demócratas debido a sus 72 años de edad, y por los conservadores por sus posiciones moderadas, posiblemente más que el propio presidente estadounidense George W. Bush.
Los factores que influyen tradicionalmente en la búsqueda de un vicepresidente son tan dispares como la experiencia polític
a, la procedencia geográfica, la ausencia de escándalos o, como en este caso, la edad.
Y es que de ganar las elecciones el próximo 4 de noviembre, McCain se convertiría en el presidente más viejo a su llegada a la Casa Blanca.
Sus tres episodios de melanoma, la forma más agresiva de cáncer de piel, y los más de cinco años que pasó en un campo de prisioneros de guerra de Vietnam, en donde fue torturado, incomunicado, e incluso intentó suicidarse, hacen temer a muchos por su salud.
Con el fin de aplacar esos temores, su campaña publicó esta semana el historial médico del senador por Arizona, el cual reveló que McCain no padece ninguna enfermedad maligna, si bien tiene achaques típicos de la edad como artritis y algo de colesterol.
Pero la salud del candidato no es la única preocupación de los votantes y miembros del Partido
Republicano.
McCain tiene problemas para convencer a la facción más dura de su partido, que le considera demasiado liberal en algunos aspectos como en inmigración y opina que perdió buena parte de sus esencias conservadoras, durante su prolongada carrera en el Congreso.
Además, algunos líderes de su partido piensan que McCain no aprovecha lo suficientemente a su favor las disputas que protagonizan los dos aspirantes demócratas a la Casa Blanca, Hillary Clinton y Barack Obama.
Otros argumentan que es inútil desperdiciar toda la artillería en este punto de las elecciones, dado que los rivales demócratas copan toda la atención.
Ese mismo grupo opina que cuando uno de los dos demócratas abandone la carrera presidencial, el foco de atención se centrará en la verdadera campaña y es entonces cuando McCain tiene la oportunidad de atacar y diferenciarse de su rival, que como muchos asumen ya, será probablemente Barack Obama.
Justamente, el precandidato demócrata tampoco pierde tiempo y al igual que McCain ya busca su mano derecha para ocupar el Despacho Oval de la Casa Blanca.
Según los medios estadounidenses, Jim Johnson, el ex presidente de la firma hipotecaria semi-estatal Fannie Mae, ha aceptado el encargo de comenzar la selección del “número dos”.
De lo que no hay duda es que tanto Obama como McCain tendrán que acertar con su elección llegado el momento, sobre todo para atraer a los grupos donde gozan de menor simpatía.

Washington
EFE
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