Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 11 Abril, 2018

Jacó sigue siendo excepcional

La playa, que sigue siendo la atracción principal de este centro turístico nacional, la mantienen segura y limpia. La policía municipal patrulla en pickup y a pie todo el día para asegurar que no haya desorden. Los servicios de aseo recogen los desechos dejados por los turistas a diario y a veces con mayor frecuencia. Hay servicios de emergencia incluyendo salvavidas.

Para la gran mayoría que busca descanso, sol, y una chapuceada en un mar con agua de temperatura agradable, esta es de las mejores ofertas del país. La Municipalidad de Garabito, ahora encabezada por Tobías Murillo, ha entendido la importancia para la economía local de lo que es el turismo. Gustosamente ha entrado en pactos con las empresas privadas de la zona para dotar a Jacó con servicios inigualables en otros cantones con playa. Es ejemplo de una colaboración entre los sectores públicos y privados que debería servir de ejemplo.

Y no es solo en la playa misma donde hay orden y limpieza. El pueblo de Jacó, que en el pasado había adquirido cierta mala fama, también es excepcional. Calles pavimentadas limpias y con buen mantenimiento, aceras anchas, banquitos de parque instalados en ciertos puntos, árboles de sombra, patrullas policiales, han logrado que gradualmente la oferta comercial haya mejorado. Ya hay un pequeño mall, el “Jacó Walk” y la oferta de restaurantes cada vez es más amplia, diversa y de buena calidad. Un restaurante japonés, el Arigato, es considerado de los mejores del país, y las filas se forman todas las noches para lograr entrada.

Sí hay turismo sexual, pero como parte del acuerdo entre los sectores, las trabajadoras y los trabajadores se concentran en unas dos o tres manzanas del centro urbano, y en el resto del pueblo se evidencia un ambiente sumamente familiar.

Se debe notar que relativamente pocos hoteles grandes hay en Jacó. Este lugar costarricense no es un Acapulco o un Miami Beach con filas de rascacielos frente al mar. Lo que hay son condominios, casas, hoteles pequeños, y lugares para hacer “camping.”

¿Qué puede hacer el que no quiere pasar un rato tan sedentario mientras visita este lugar? Se puede practicar el surf y hay escuelas para los que quieren aprender a usar las tablas largas o cortas. Ahora se ofrece parapente y si está dispuesto el turista a desplazarse ocho kilómetros a Playa Herradura, hay una marina que sirve de base para los que quieren pescar.

La gran ventaja de Jacó es que está a 75 minutos de San José cuando no hay presas. La gran desventaja es que al ser tan accesible en ciertos periodos del año se llena; este no es lugar para el que quiere silencio y playa desolada donde pueda caminar y contemplar su futuro. Tampoco es lugar para el que quiere cabalgar en la playa a caballo; ¡es prohibido!

Frente a tanto desorden en la mayoría de los cantones, es agradable encontrar uno que funciona bien para sus residentes y para los visitantes.

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