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Ivy League atrae a estudiantes y los rechaza en nombre de la selectividad

Redacción La República [email protected] | Lunes 16 mayo, 2011



Ivy League atrae a estudiantes y los rechaza en nombre de la selectividad

Nicole Ederer se sintió complacida cuando las universidades de Columbia y Duke la cortejaron con correos electrónicos y cartas luego de obtener un puntaje de 214 sobre 240 en su examen SAT de aptitud académica.
La estudiante secundaria de 18 años de Thornwood, Nueva York, dijo que gastó unos US$780 en 12 solicitudes luego de recibir información de instituciones prestigiosas como Duke, que le envió un afiche. Se vio rechazada en Duke, Columbia y la Universidad Cornell en Ithaca, Nueva York, y planea asistir a la Universidad de Maryland.
“Pensé, ‘Dios mío, alguien se interesa en mí’”, dijo Ederer en una entrevista. “Nos atraen con un correo electrónico, folletos y grandes sobres con toneladas de información. Nos hacen sentir ganas de estudiar ahí, pero no nos aceptan”.
El torrente de correspondencia de hasta las universidades a la que es más difícil acceder alimenta falsas expectativas en miles de estudiantes, lo que abulta las arcas institucionales con honorarios por solicitud de hasta US$90 por persona y hace que las universidades parezcan más selectivas al rechazar aspirantes. Las solicitudes de ingreso a universidades aumentan a pesar de que la cantidad de graduados de escuelas secundarias declinó 2,2 por ciento este año respecto del alto nivel de 2007 y 2008, según el Departamento de Educación de los Estados Unidos.
Jon Reider, director de asesoramiento universitario de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Francisco, recomienda a los estudiantes adoptar una actitud escéptica ante los correos electrónicos y la información que reciben por correo, en especial cuando proceden de la Universidad de Harvard, la más selectiva del país. Reider calificó esa amplia distribución de información de “nada digna” y “engañosa”.
“La enorme mayoría de los estudiantes que recibe esa información no será admitida, y Harvard lo sabe bien”, dijo Reider, un ex funcionario de admisiones de la Universidad de Stanford.
Harvard cobra US$75 por solicitar el ingreso, lo que sumaría ingresos de US$2,6 millones. Stanford cobra US$90, la suma más alta de los Estados Unidos.
Grupos de consumidores dijeron que la organización sin fines de lucro College Board, propietaria de la prueba de admisión universitaria SAT, y su rival sin fines de lucro, ACT Inc., ganan dinero mediante la venta de información personal sobre adolescentes. Las compañías tienen datos sobre millones de jóvenes que se presentan al examen y ambas venden nombres e información a las universidades a razón de 33 centavos de dólar por nombre.
Harvard College, que este año aceptó una cantidad en extremo baja de 6,2 por ciento del total de aspirantes, busca a los estudiantes secundarios porque quiere encontrar a los más talentosos, dijo William Fitzsimmons, decano de admisiones y ayuda financiera. Se informa a los estudiantes que “es un proceso sumamente competitivo”, agregó.
“En el mundo hay muchos estudiantes que podrían no considerar automáticamente la posibilidad de asistir a Harvard”, dijo Fitzsimmons, que se negó a informar a cuántos estudiantes contacta la universidad. Harvard, de Cambridge, Massachusetts, recibió este año un récord de 35.000 solicitudes.
“Las posibilidades de llegar a la cima no son muchas, pero eso no es una razón para no intentarlo”, dijo Fitzsimmons.

Nueva York, Bloomberg