Enviar
Sábado 3 Marzo, 2012

IVA Educativo: gobernar desinformado

Sostiene el Gobierno que el IVA educativo sería pagado por el 30% más rico. Esto no se sostiene por las siguientes razones:
Es falso que en las universidades privadas solo estudien los ricos. El Gobierno ignora que el único estudio específico sobre el perfil socio-económico de los estudiantes de universidades privadas lo realizó DEMOSCOPIA, y demuestra que:

1) El 45% trabaja y el 8% busca trabajo para estudiar.
2) El 49% corresponde a hijos de amas de casa, el 15% a hijos de profesionales y los demás padres tienen actividades no calificadas, son oficinistas pensionados o técnicos.
3) El 90% considera que el impuesto los afectará mucho.
4) Que solo el 10% podrá hacerle frente al IVA educativo sin problemas.
5) Que el 62% se ve obligado a estudiar de noche para poder trabajar o buscar trabajo.
6) Que el 93% se costea sus estudios con sus salarios, con préstamos, recursos familiares obtenidos del trabajo de sus padres o préstamos familiares. Solamente el 7% tiene recursos para sufragar sus estudios.
Unos 130 mil estudiantes asisten a universidades privadas, pues las universidades públicas limitan el acceso por la falta de cupos, no ofrecen los horarios que les permitan trabajar, no ofrecen las carreras de su interés, el tiempo de graduación es mayor y por tanto la inserción al mercado laboral más tardía.
Mientras en las universidades privadas el 23% de los estudiantes proviene de colegios privados, en las públicas el 35% proviene de colegios privados y el 8% de semiprivados. Ningún estudiante de universidad pública pagará el impuesto. Esto es una violación del principio de igualdad (artículo 33 constitucional), una discriminación que no está basada ni en el talento ni en la condición socioeconómica, sino en su capacidad de ejercer presión.
No entendemos por qué unos estudiantes que descargan al Estado de la obligación de darles estudio, tendrán que pagar impuestos, mientras a otros el Estado les financia los
estudios (con los impuestos que pagamos todos) ,y, además los eximen de pagar impuestos, aunque hayan demostrado capacidad de pago en sus colegios de procedencia. Se supone que todos son costarricenses con los mismos derechos y obligaciones.
El impuesto no distingue por clases sociales y el monto a pagar solo dependerá de la carrera que escojan.
Evidentemente es falso que el 30% de la población más rica estudia en las universidades privadas y el DEMOSCOPIA dice lo contrario. El IVA educativo lo pagará el 100% de los estudiantes, es un impuesto indirecto que no distingue clases sociales.
No se gobierna desinformado. El Gobierno no negoció con el sector educación. Eso muestra una posición política contra la educación, contra el ascenso social, contra el desarrollo, y un método de acción política (solo negociar bajo presión).
Un impuesto a la educación es un impuesto al desarrollo.

Alban Bonilla Sandí
Director ejecutivo de UNIRE
[email protected]