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Italia recuerda el 90 cumpleaños de Federico Fellini

Italia recordó ayer el 90 cumpleaños del director de cine Federico Fellini, cuando triunfa el filme “Nine” de Rob Marshall inspirado en la película del cineasta italiano “Otto e mezzo” (1963) en el que combinó memoria, sueños, fantasías y miedos.
Los italianos pudieron dedicar toda la tarde a ver películas del gigante visionario de Rimini (19 enero 1920) quien antes de dedicarse al séptimo arte probó suerte como dibujante, periodista y guionista.
Su encuentro con Roberto Rosellini fue crucial para sumergirse en el movimiento neorrealista como ayudante de dirección en una de las obras maestras del cine italiano “Roma città aperta” (1945) y después en “Paisà” (1946).
Ya como director rodó “I Vitelloni” (1953) sobre una panda de haraganes italianos pendidos de un tiempo inmóvil y ambientada en su ciudad natal por la que obtuvo el León de Plata de la Mostra de Venecia y, en 1954 “La Strada” que le otorgaría reconocimiento internacional al ganar un Óscar a la mejor película de habla no inglesa.
En 1957 dirigió las “Noches de Caribiria” con la mejor interpretación de su mujer Giuletta Masina, su amada musa, en el papel de una ingenua prostituta que busca el amor en la Roma de postguerra que también le mereció un Óscar a la mejor película extranjera.
Con “La Dolce Vita” (1963), abandonó el neorrealismo para zambullirse en el simbolismo y olvidar la estructura narrativa utilizada hasta entonces.
Su actor fetiche Marcello Mastroianni es un periodista social, un hombre comprometido con la nada, que se relaciona con diversas mujeres. Fellini lanzó a Anita Ekberg en su papel de una actriz sueca con el sensual y famoso baño en la Fontana de Trevi y se acuñó la palabra paparazzi gracias a su personaje Paparazzo, el fotógrafo que persigue celebridades.
El filme, cuyas escenas ya míticas se reproducen en muchos recuerdos romanos, le valió la Palma de Oro de Cannes.
En “Otto e mezzo” (1963) inspirada en la teoría de los sueños de Carl Jung narra en tono autobiográfico las vicisitudes de un director de cine bloqueado tras la cámara mediante una narrativa de delgada línea entre lo real, la fantasía, el sueño y el deseo.
El filme, protagonizado también por Mastroianni, recibió el Óscar a la mejor película extranjera y Premio del Festival de Moscú.
Tras “Julieta de los Espíritus” (1965) y el “Satiricón” (1969) basada en Petronio y sobre la Roma libertina y corrupta, “Amarcord” (1973) le devolvió a su infancia de provincias en la era fascista en la que disecciona y caricaturiza a los personajes del pueblo con un vivo sentido del humor que le valió otro Óscar.
El director italiano fue galardonado en 1987 con el Premio del 40 Aniversario del Festival de Cine de Cannes por su película “La Entrevista”, en la que hacía un repaso a su vida cinematográfica.
El film cuenta la primera vez que visitó los estudios de Cinecittá, como periodista encargado de entrevistar a una diva de la época. En ella intervinieron Sergio Rubini, Anita Ekberg y Mastroianni.
Después, sus películas pasaron de moda: “La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural”, dijo.
Fellini murió el 31 de octubre de 1993 y la capilla ardiente fue instalada en el estudio 5 de “Cinecittá”, donde rodó “La Dolce Vita” y en el que preparaba su trabajo “Apuntes de un director: el actor”.
Con él se fue toda era del cine italiano de los grandes sin olvidar a Roberto Rossellini, a Vittorio de Sica o al exquisito Luchino Visconti.

Roma
EFE
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