Vilma Ibarra

Vilma Ibarra

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Miércoles 11 Junio, 2008

¿Irracionalidades o sinrazones?

Hablando Claro
Vilma Ibarra

El área metropolitana se convirtió es una inmensa trampa vehicular. El precio de los combustibles está por las nubes. Y subirá más. Las opciones de transporte urbano son tan limitadas que aunque se quiera dejar el vehículo en la casa, no hay mejor forma de movilización. Y el Tribunal Administrativo de Transportes se da el lujo de echar por la borda el único proyecto que seriamente está buscando una alternativa de movilización masiva de personas. ¿Qué sucede en Costa Rica? No sé si a usted le pasa lo mismo, pero yo no logro entender la razón sustantiva por la cual el hasta ayer desconocido tribunal detuvo a poquísimas horas del banderazo de salida el proyecto de las siete líneas intersectoriales con el cual el MOPT pretende ofrecer una salida al atolladero vehicular que nos está asfixiando.

He escuchado dos razones de los jueces del transporte: una que no procedía la adjudicación del proyecto mediante la figura del permiso sino de la concesión. ¿Por qué? Si así fuera, más del 70% de las rutas de los autobuses regulares que actualmente operan bajo esa figura deberían ser también paralizadas. Además, la figura del permiso es más flexible y se ajusta mejor a un proyecto piloto experimental como el que nos ocupa.
La otra razón es la apelación de Barrantes y Araya. Esta apelación es un estandarte al sinsentido más acabado porque la presentó un actor que se salió del concurso y para colmo, la planteó sobre una ruta y los señores jueces —tan rigurosos en la aplicación de sus criterios— paralizaron las siete vías.

¿Qué nos pasa? Parecemos empecinarnos en que nada camine. Que nada funcione. Que nuestros jerarcas políticos se sienten al frente de sus comandos con todos los controles atascados para que no hagan nada y para que —si lo intentan— lleguen a convencerse de que ellos (en este caso ellas) no mandan. Que el poder de las decisiones lo ostentan los llamados “mandos medios” de las instituciones. Y que no importa que proyectos como este estén sustentados no solo en estudios técnicos del propio MOPT sino también del serio, sólido y reconocido proyecto PRUGAM de la Universidad de Costa Rica.
Las rutas intersectoriales no son una ocurrencia. Nos han costado varios años de decisión y voluntad política para tenerlas a punto. Se modificó cuanto fue necesario para que fuera un proyecto viable y así, sin más, está paralizado como muchas otras cosas que se mantienen atrapadas en las redes de una burocracia pesada que es la verdadera dueña del país que ya no controlamos…
Dice el Tribunal Administrativo de Transportes que el proyecto contiene “irracionalidades”. Yo creo que su decisión está plagada de sinsentidos… a menos que estén en capacidad de probar los rumores que han hecho circular de que faltó transparencia en la adjudicación. Si es así, es mejor que lo digan. Si no, es mejor que reconsideren.