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Jueves, 13 de diciembre de 2018



GLOBAL


Investigación sobre yerno de Trump amenaza su agenda política

Bloomberg | Viernes 02 junio, 2017

Dentro de la Casa Blanca, Kushner hace de ojos y oídos de Trump y de moderador ante funcionarios más conservadores y nacionalistas. Bloomberg/La República


El peso de una investigación del FBI podría sofocar a Jared Kushner en su cargo de asesor de mayor confianza de Donald Trump, lo cual podría socavar prioridades en materia de política pública y obstaculizar la comunicación extraoficial con líderes empresariales y gobiernos extranjeros.

Kushner está asediado pero se muestra desafiante después de que a los investigadores federales le llamaron la atención por sus contactos con funcionarios rusos tras la campaña electoral de 2016, dijo una persona cercana al caso. Rechazará toda sugerencia de haber obrado inapropiadamente y planea mantener la cabeza gacha y concentrarse en su trabajo, dijo la fuente, que solicitó el anonimato.

Dentro de la Casa Blanca, Kushner hace de ojos y oídos de Trump y de moderador ante funcionarios más conservadores y nacionalistas, como el jefe de estrategia, Steve Bannon. Fuera del ala oeste de la Casa Blanca, ejecutivos empresariales y líderes extranjeros dicen que consideran a Kushner un intermediador honesto que transmite sus mensajes al Presidente sin adulterarlos.

Pero estos últimos siete días, Kushner fue absorbido por una crisis política que ya amenazó con descarrilar la ambiciosa agenda nacional de Trump, la cual contempla revocar la reforma sanitaria conocida como Obamacare, reescribir el código impositivo de Estados Unidos y cientos de miles de millones de dólares en inversiones en infraestructura.

Kushner trató de abrir un canal secreto de comunicación entre el presidente electo y el Kremlin después del triunfo electoral de Trump y, según se informa, se reunió varias veces en secreto con funcionarios rusos durante la campaña y la transición. Es uno de los puntos de atención, pero no un sospechoso, de una amplia investigación del FBI sobre la interferencia de Rusia en las elecciones y las conexiones entre el equipo de campaña de Trump y el Gobierno ruso.

Los demócratas aprovecharon las noticias para pedir que Kushner renuncie o se revise su nivel de autorización de seguridad.
“El Sr. Kushner se ofreció voluntariamente a compartir con el Congreso lo que sabe sobre esas reuniones, lo mismo hará si se lo contacta en relación con cualquier otra investigación”, dijo la abogada de Kushner, Jamie Gorelick, en un comunicado.

Kushner acumuló una cartera muy grande para cualquier funcionario, especialmente para uno sin experiencia en la gestión pública. Él dirige la recién creada Oficina de Innovación Estadounidense de la Casa Blanca, entre cuyas tareas figuran reestructurar el Gobierno federal, mejorar las operaciones del Departamento de Asuntos de los Veteranos, combatir la adicción a los opioides y modernizar la tecnología del Gobierno.