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Viernes 23 Julio, 2010


En el marco de la globalización mundial, el sector turístico costarricense debe aprovechar la inversión extranjera directa, por su determinante papel como imán de nuevos mercados y como fuente de conocimiento

Inversión internacional en el turismo costarricense

La inversión de agentes foráneos en actividades turísticas del país puede tener una amplia visión de resultados dentro de la economía nacional. Estos deben valorarse y utilizarse con el fin de obtener el máximo beneficio, tanto para empresarios locales como para el turista que nos visita.
Estadísticas del Banco Central de Costa Rica planteadas en el Boletín de Comportamiento de la Inversión Extranjera Directa 2010, determinaron que para 2009 el monto del ingreso de inversión extranjera directa al país en el sector turístico fue de aproximadamente $253,6 millones.
La Inversión Extranjera Directa sufrió una importante contracción durante 2009, principalmente por causa de la crisis económica mundial; eso modificó los planes empresariales de inversión, con tendencia a la baja. A pesar de ello, para el periodo 2010-2011 se espera una reactivación de la inversión directa, en el sector turístico.
Dados los alcances y el alto valor que esta puede alcanzar, es óptimo tomar en consideración hechos que pueden ser usados en beneficio de los empresarios nacionales y del país y desmitificar, a su vez, esa creencia de que una mayor inversión extranjera conlleva un efecto negativo para el empresario nacional.
En primer lugar, el origen de las empresas que vienen al país implica para nuestros empresarios, una valiosa oportunidad de conocer, incursionar y aprender de mercados inexplorados, para introducir nuevas estrategias en el campo del mercadeo, la atención al visitante y otras normas culturales que contribuyan a ofrecer un nuevo modelo que sea eficaz para la atracción y atención del turista en Costa Rica.
A nivel nacional, el contacto con turistas provenientes de diferentes regiones y países ha facilitado la diversificación de nuestro recurso humano; hoy en día, nuestro país dispone de un personal cada vez más preparado para el desarrollo de la actividad turística.
Es válido mencionar que la promoción de los inversionistas internacionales en su país de origen, beneficia nuestra imagen como destino turístico y explota de manera directa los atractivos que puede tener Costa Rica, para un grupo humano o mercado meta.
La inversión directa de otros países también genera encadenamientos productivos en el nuestro: esto conlleva beneficios concretos tales como la creación de empleos directos e indirectos, mejoras en infraestructura nacional y acciones de solidaridad empresarial, entre otros.
En el marco de la globalización mundial, el sector turístico costarricense debe aprovechar la Inversión Extranjera Directa, por su determinante papel como imán de nuevos mercados y como fuente de conocimiento; esto permite encontrar mejoras a nivel interno de cada empresa que tienen, a su vez, una incidencia positiva en la imagen del país, en general.

Juan Carlos Ramos Torres
Presidente de CANATUR