Internet nunca olvida
La actriz ganadora de un premio Óscar, Jennifer Lawrence, planea tomar medidas legales contra los responsables de la difusión de sus imágenes en Internet. Archivo / La República
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PERSONALIDADES

Internet nunca olvida

La firma Apple no es responsable de las “selfies” de desnudos de famosas que circulan desde esta semana en la web

¿Qué debe hacer uno si es famoso y las fotos de desnudos que almacenó en la nube de repente circulan por todo Internet? Hemos visto el espectro completo de reacciones diferentes pero solo una tiene sentido.
Está la negación, como en el tweet de la ex estrella de Nickelodeon Victoria Justice: “Los así llamados desnudos míos son FALSOS”.


Hay indignación justificada, ejemplificada por el tweet de la estrella de Death Proof, Mary Elizabeth Winstead: “A los que están mirando las fotos que tomé con mi marido hace años en la intimidad de nuestro hogar, les digo que espero que se sientan genial consigo mismos”.
Después, está la llamada al abogado, que se escandalizará y amenazará con demandar a todo el que difunda las fotos, como hicieron los de la ganadora del Óscar, Jennifer Lawrence, y la modelo Kate Upton. Eso llevará a algunos medios y blogs tradicionales que publicaron las imágenes robadas a bajarlas y a que desaparezcan de Reddit los links al botín oculto del hacker, sólo para que aparezcan nuevos en cuestión de minutos. Internet nunca olvida y hay más onanistas que abogados.
La única reacción razonable fue la de Kirsten Dunst: “Gracias iCloud”, tuiteó, agregando los iconos emoji de una porción de pizza y un excremento sonriente.
iCloud merece insultos por dos razones. Una es que los piratas informáticos que robaron las fotos aparentemente aprovecharon una vulnerabilidad flagrante de la función Find My iPhone.
Los principales servicios web no permiten que un usuario ingrese contraseñas erróneas miles de veces: la cuenta queda bloqueada si alguien lo intenta.
Eso no se implementó para Find My iPhone, de modo que las contraseñas podían ser descifradas por lo que los codificadores llaman “fuerza bruta”: una exhaustiva búsqueda de combinaciones posibles.
Apple ahora colocó un parche en la vulnerabilidad, solución demasiado tardía para uno de los errores que podría cometer una compañía con cientos de millones de usuarios del servicio de nube.
La otra razón sigue vigente en los términos y condiciones del servicio de iCloud, mientras Apple pueda demostrar que se preocupó por impedir el acceso no autorizado —y, pese a la vulnerabilidad de Find My iPhone, siempre podrá demostrarlo—, todo hackeo es culpa del usuario después de hacer clic en el botón “Aceptar”.
En honor a la verdad, Apple no es la única empresa que impone estos términos a los usuarios de su servicio de nube.
Los términos del servicio Google Drive incluyen una fórmula similar: “Usted es responsable por la actividad que se produzca en su Cuenta de Google o a través de ella”.
Solo un pequeño número de usuarios leen la jerigonza legal cuando se suscriben a un servicio. Una vez que ocurre algo que pone en primer plano la letra chica, todo lo que se puede hacer es lo que hizo Dunst: agradecer con sarcasmo y quizá ser más cuidadosos en el futuro.

Leonid Bershidsky
Bloomberg


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