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Instrumentos financieros
Bonos y obligaciones del Tesoro


Para evitar confundir a nuestros lectores con un comentario anterior sobre las letras del Tesoro de Estados Unidos, hacemos la aclaración de que los bonos y obligaciones del Tesoro son instrumentos financieros correspondientes al mercado de bonos que está compuesto por créditos y deuda de más largo plazo que los valores del mercado de dinero.
En este caso el Gobierno de Estados Unidos consigue fondos con la venta de bonos y obligaciones del Tesoro con vencimientos que se extienden desde diez y hasta 30 años. En este sentido, a finales de 2001, el Tesoro anunció que ya no emitiría obligaciones con vencimientos superiores a los diez años. No obstante, los inversionistas se refieren a estos valores en forma colectiva como Tesoro u obligaciones del Tesoro.
Estas obligaciones se emiten en denominaciones de $1.000 o montos superiores. Tanto los bonos como las obligaciones llevan a cabo el pago de los intereses cada seis meses mediante los llamados “cupones”. Curiosamente, este nombre viene de la época anterior a los ordenadores, cuando los inversionistas adjuntaban literalmente un cupón a la obligación y los presentaban a un agente de la firma emisora para obtener el pago de los intereses.
Aparte del vencimiento en su emisión, la principal diferencia entre los bonos del Tesoro y las obligaciones es que estas últimas se pueden amortizar durante un periodo determinado de tiempo. Normalmente, en los últimos cinco años de vida de la obligación.
Por otra parte, la opción de recompra concede al Tesoro el derecho de recompra de la obligación al valor nominal. Mientras que las obligaciones amortizables se mantengan activas, el Tesoro no emite obligaciones con amortización anticipada.
La mayor ventaja que tienen estos instrumentos es su seguridad. Este tipo de activos cuentan con el respaldo absoluto del Gobierno de Estados Unidos por su capacidad de recaudar impuestos y de imprimir moneda, de ahí que se consideran la forma más segura de invertir en todo el medio financiero. El mercado percibe estos activos como “cero riesgo de crédito”, lo cual significa que es prácticamente imposible que el Gobierno de Estados Unidos no pague el principal y los intereses de estos bonos.
Por ese nivel único de seguridad, las tasas de interés que pagan en sus bonos son generalmente bajas si se comparan con otros activos financieros. En principio ningún otro instrumento ofrece una garantía tan fuerte. Por esa certeza de pago, la mayoría de los inversionistas los utilizan como una forma de preservar e incrementar su capital, así como para recibir ingresos fijos a través del tiempo, ya que ostentan la más alta clasificación crediticia, AAA, por parte de las agencias crediticias más prestigiosas.
Uno de los riesgos de los bonos del Tesoro es la tasa de interés que se refiere a la posibilidad de que el valor de un activo de renta fija cambie en el tiempo debido a los movimientos en las tasas de interés. Otro riesgo es el de inflación que afecta a las inversiones en activos de renta fija, debido a que deteriora el valor del dinero en el tiempo. Estos dos riesgos no son exclusivos de los bonos del Tesoro y están presentes en cualquier activo de renta fija.



Juan Carlos Pérez Herra
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