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Instrumentos financieros

Pagarés de empresas

Como lo subrayamos en nuestro último comentario sobre instrumentos financieros, normalmente nos hemos detenido en hacer referencia a estos con base a su clasificación tanto en el mercado de dinero como en el de bonos. Nuevamente, en esta oportunidad, nos vamos a referir a un instrumento financiero que pertenece al mercado de dinero: los pagarés de empresas
Recordemos que los mercados financieros están segmentados en mercados de dinero (o monetarios) y mercados de capitales. Algunas características de los instrumentos del mercado de dinero son los valores a corto plazo, negociables, valores de alta liquidez y valores de bajo riesgo. Las empresas son prestatarios netos de fondos a largo plazo (para inversiones de capital), y de corto plazo (para capital circulante). Las grandes compañías con excelente posicionamiento de marca y gran prestigio, a menudo emiten a corto plazo sus propios documentos de deuda directamente al público que generalmente no están asegurados, en lugar de solicitarlos en forma de préstamo a los bancos. Estas operaciones de financiamiento reciben el nombre de pagarés de empresa (CP, comercial paper).
En ocasiones los pagarés de empresa están respaldados por una línea de crédito de un banco determinado, razón por la cual tiende a confundirse con las aceptaciones bancarias, tema al que hicimos referencia la semana pasada. Esto permite al prestatario acceso a efectivo que, si es necesario, puede utilizar para cancelar o abonar el pagaré al momento de su vencimiento.
En Estados Unidos el vencimiento de los pagares de las empresas tiene un plazo de hasta 270 días. Periodos de tiempo mayores requieren el registro y aprobación por parte de la Comisión de Cambio y Valores (SEC), lo que obliga a cumplir con una serie de requisitos de mayor envergadura que desalientan a la mayoría de las empresas. Los pagarés de empresas que más comúnmente se colocan tienen un vencimiento de uno a dos meses con denominaciones de múltiplos de $100 mil. Esto lleva a que los pequeños inversionistas solo puedan invertir en este tipo de instrumento financiero en forma indirecta, generalmente, por medio de fondos de inversión asociados al mercado de dinero.
Los pagarés de empresas son considerados un activo muy seguro en razón de que es relativamente fácil predecir y controlar el desempeño financiero de una compañía en un periodo de tiempo tan limitado como un mes. Algunas empresa emiten pagarés con la opción de renovarlos a su vencimiento (“roll-over”), la idea de esta operación es continuar contando con los recursos necesarios, una vez retirado el pagaré anterior.
En Estados Unidos, en los últimos 40 años, la única quiebra importante por pagarés no redimidos correspondió a Penn Central en 1970, que era una empresa ferrocarrilera conformada en 1968 por la fusión de Pennsylvania Railroad y el Nueva York Central Railroad. Dicha empresas había acumulado más de $82 millones en este instrumento financiero.
Los pagarés de empresa se negocian en mercados secundarios y su principal característica es la liquidez, aspecto que resulta muy atractivo para los inversionistas del mercado de dinero. Las emisiones de estos instrumentos cuentan con la calificación de las agencias que determinan el “rating” de las empresas que participan en los mercados financieros como Standard & Poor. La rentabilidad de los pagarés de empresa está determinada por el plazo de vencimiento y la calificación de solvencia de la compañía.



Juan Carlos Pérez Herra
[email protected]lica.net

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