Inmigración se estanca en frontera con México
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Inmigración se estanca en frontera con México

Cuando la economía estaba en auge a mediados de la década de 2000, muchos inmigrantes del país fronterizo al sur de California despreciaron el trabajo en el campo a favor de la construcción y los empleos en el servicio gastronómico. Luego, directamente dejaron de venir a las granjas estadounidenses.
Por eso Larry Cox, que produce lechuga, melones y cebollas en 3.500 acres (1.400 hectáreas) en Imperial County, California, trasladó más producción al sur de la frontera, donde el Valle Mexicali ofrece una abundante mano de obra agrícola, dijo en una entrevista Cox, de 53 años.

Los estados del sur y el sudoeste estadounidense han sancionado medidas migratorias enérgicas y la Suprema Corte señaló la semana pasada que podría estar dispuesta a apoyar la ley de Arizona que exige a la policía verificar la situación de cualquier persona que considere bajo la sospecha de estar ilegalmente en el país. Sin embargo, más que una invasión, la experiencia de Cox refleja las conclusiones de un informe del Pew Hispanic Center fechado el 24 de abril, según el cual el flujo de migrantes llegó a un “punto muerto” entre 2005 y 2010, y hasta puede haberse revertido.
“Hubo una enorme migración de mano de obra agrícola calificada a México”, dijo Cox. “Hay un lento aumento de la edad promedio de nuestra fuerza de trabajo. No estamos consiguiendo reemplazos”.
Sin nuevos inmigrantes, las empresas agrícolas desde la región desértica a caballo de la frontera hasta los frigoríficos de los estados de las Altas Planicies como Nebraska e Iowa enfrentan un déficit de mano de obra. Los productores rurales experimentaron cierto alivio cuando el colapso inmobiliario llevó a techadores, albañiles y contratistas desocupados a empleos con remuneraciones más bajas como peones de campo, dicen Cox y otros. Una reactivación de la construcción podría volver a dejarlos sin mano de obra.
“Cosechar cebollas Vidalia en Georgia se vuelve más problemático cuando no hay mano de obra”, dijo el senador estadounidense Saxby Chambliss, republicano por Georgia, en una audiencia de la
Comisión Agrícola del Senado el 26 de abril. “Muchos de éstos son empleos que los estadounidenses, francamente, no quieren hacer”.
Los mercados estadounidenses del empleo y la construcción de vivienda debilitados, un mayor control policial fronterizo, un aumento de las deportaciones y los peligros ligados a los cruces ilegales contribuyeron a la caída de la inmigración según el informe del Pew.
El despliegue ordenado por el presidente Barack Obama de 1.200 efectivos de la Guardia Nacional en 2010 para monitorear la frontera con México, además de un contingente aparte que trabaja en el área de interdicción de drogas, reprimieron el flujo de inmigrantes. Lo mismo sucedió con las modernizaciones implementadas por la Patrulla Fronteriza estadounidense dentro del Departamento de Seguridad Interna, que llevaron a más del doble el número de agentes sobre la frontera sudoccidental en los últimos 10 años, dijo el informe del Pew.
Los productores, desde el sur hasta el estado de Washington, se preparan para déficits de mano de obra, dijo Paul Schlegel, director de energía y medio ambiente de la American Farm Bureau Federation con sede en Washington, el grupo de productores más grande de los Estados Unidos.

James Nash
Bloomberg

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