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Jueves, 13 de diciembre de 2018



EDITORIAL


INI, ¿para cuándo?

| Martes 02 junio, 2015



En algún momento Costa Rica tiene que echar a andar. Alguien tiene que demostrar que quiere y sabe qué hacer con los recursos existentes y cómo manejarlos.

INI, ¿para cuándo?

La idea de crear un Instituto de Infraestructura (INI), aun sin saber a qué nos llevará, alerta sobre un punto que es esencial.
Si dicho instituto se organizará con recursos de lo que hoy es el Consejo de vialidad y el de Concesiones, la gran pregunta es qué y cómo se hará para que ese personal comience a actuar de otro modo, mediante una adecuada dirección y un severo control de rendimiento.
Si es que faltan ingenieros ¿cómo se hará para contar con los mejores que ahora probablemente están trabajando para proyectos privados?
Lo que debemos saber es por qué funcionarios de esas entidades y el propio Ministerio de Obras Públicas y Transportes al que pertenecen, han pasado por lo menos siete años devengando salarios y sin solucionar el problema de nuestra infraestructura (el caso de los puentes ya es trágico).
¿Se trata de mala dirección y gestión?, ¿de incapacidad del personal?, ¿de trabas y nudos en zonas de mandos medios?, ¿de sostenida falta de transparencia?
En enero de 2007 la Agencia de Cooperación Internacional de Japón entregó al gobierno de entonces el reporte final de “El estudio sobre el desarrollo de capacidad en la planificación, rehabilitación, mantenimiento y administración de puentes, basado en 29 de esas infraestructuras en la red de carreteras nacionales en Costa Rica”.
Pero nada pasó. La inacción fue lo que caracterizó a las administraciones. ¿Qué hacía mientras tanto el personal del MOPT y quién se responsabilizaba de la inacción? Al parecer nadie.
Hoy no podemos situarnos en un plano semejante. En algún momento Costa Rica tiene que echar a andar. Alguien tiene que demostrar que quiere y sabe qué hacer con los recursos existentes y cómo manejarlos.
Alguien debe demostrarnos dónde estaba el frío ya que no era en las cobijas.
Una cadena de acontecimientos y denuncias sobre irregularidades en el manejo de fondos públicos es lo que llevó a la población a desconfiar de los gobiernos.
Se había puesto la mirada en el modelo de concesiones —que pudo haber funcionado— pero sin piedad alguna se le condenó al fracaso.
Por otro lado vemos situaciones como la del puente de la platina, que lleva más de un lustro sin arreglarse, o la carretera a San Carlos, que no tiene conexiones en sus extremos.
Ojalá el nuevo proyecto para creación del INI sea revisado y aprobado antes de que comiencen a ocurrir tragedias como el colapso del puente sobre el río Tárcoles en 2009, que produjo la caída de un bus con saldo de cinco muertos y múltiples heridos.