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Martes 9 Febrero, 2016

Infraestructura en Costa Rica

El estado de la infraestructura en Costa Rica es una triste realidad desde hace muchas administraciones y esto no es culpa del señor presidente Luis Guillermo Solís ni de su exministro de Transportes, el señor Carlos Segnini. Esto obedece a la miopía y a la falta de planificación persistente en este país desde hace muchas administraciones anteriores. Nótese que únicamente nos estamos refiriendo al sector de infraestructura, en el sector económico y en el sector social debe ser lo mismo y por la misma razón se responsabiliza a los funcionarios actuales de todo lo que no funciona sin tomar en cuenta que estos tres sectores están lógicamente vinculados y lo que se haga en uno de ellos afecta a los otros dos. Razón por la cual se requiere un ordenamiento integral con un norte definido a seguir debidamente priorizado y comprendido por la ciudadanía. Si a todo lo anterior le agregamos la burocracia y la política, es muy poco lo que puede hacer el gobierno, por muy buena voluntad que exista de parte de los funcionarios públicos. De lo contrario el país no puede avanzar como se requiere en la actualidad y mucho menos tomar las medidas pertinentes para el futuro. Principal error de omisión en el sector de infraestructura que no previó, o no ha podido llenar las necesidades del crecimiento de la flota vial del país.
Todo lo anterior dibuja una idea clara de la enorme complejidad que significa gobernar un país como el nuestro y la necesidad de todas las herramientas necesarias para llevar a cabo una tarea de ese calibre, donde la planificación es de elemental necesidad para marcar el rumbo a seguir adecuadamente. De lo contrario la labor gubernamental se circunscribe a “tapar huecos y apagar incendios” incurriendo en disparatados “detalles” que solo vienen a entorpecer la poca directriz que pueda existir y a la correspondiente improvisación conforme van apareciendo los problemas y las necesidades.


Así como hemos repasado los grandes fracasos de nuestra infraestructura, también existen pequeños detalles lógicos de fácil solución como lo fue el requisito para las paradas de los buses que implantó el Ing. Rodolfo Méndez en su gestión como ministro de Transportes, el cual obligaba a estos vehículos a detenerse en islas indicadas para tal propósito. Así como lo fue la recolección de basura por las noches. El estacionamiento de vehículos en las calles de San José, es incomprensible y la señalización sigue siendo ineficiente.
La miopía en planificación bajo la falsa creencia de que las tareas se deben ejecutar de inmediato, es uno de los principales obstáculos en la planificación del país. En muchos casos la prevención ha sido el único medio posible para consolidar tareas que se consideraban imposibles por su costo, entre otros escollos, de allí la enorme importancia de planificar para el futuro y el presente hasta donde se pueda, si no es demasiado tarde.

Arq. Manuel Gutiérrez R.

Cédula 1-336-525