Informes advirtieron mal estado en Ruta 27
“La lluvia que se presentó no debería ser un detonador del colapso de la carretera. El tema es que hay que buscar soluciones y diseñarlas”, señaló Guillermo Loría, vocero del Lanamme. Archivo/La República
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Sector de derrumbe debía atenderse, señaló Lanamme hace dos años

Informes advirtieron mal estado en Ruta 27

Concesionaria tiene mes y medio para enviar un plan de solución definitiva


Desde hace dos años el Lanamme advirtió del mal estado en que se encontraba el sector donde se produjo un derrumbe que dejó fuera de servicio la Ruta 27, entre Atenas y Orotina.
La caída de materiales se produjo en el kilómetro 45, cerca del área donde el Lanamme detectó fallas en el concreto lanzado que se utilizó sobre los taludes.
Dicho material había perdido sus propiedades físicas y se desgranaba fácilmente, según el informe del Laboratorio.
Un año después, hizo la misma advertencia: “el concreto perdió su resistencia y ahora se desgrana fácilmente”.
El documento revelaba también problemas de deslizamiento y erosión. Ese informe, junto con el de este año, señalan puntos de oxidación de hierro y manganeso, además de alteraciones hidrotermales, que podrían comprometer la estabilidad.
Estos problemas no solo se presentaron en esa área sino también en otros sectores donde también existe un alto riesgo de que se produzcan desprendimientos del concreto, lo que representa un peligro para los usuarios.
Además de estas situaciones, ciertos tramos podrían disminuir su capacidad estructural y funcional, si no se les da el mantenimiento adecuado.
Las radiales siguen presentando estándares inaceptables y requieren una pronta intervención, añade el informe.
Pese a que se hicieron consultas, al cierre de edición, Globalvia, empresa concesionaria de la Ruta 27, no contestó si en los últimos meses atendieron los problemas que se detectaron en estos informes.
No obstante, el talud del kilómetro 45 y los demás de la Ruta 27 son monitoreados e intervenidos dentro del programa de mantenimiento, afirmó la empresa en un comunicado. Las lluvias registradas causaron la saturación de los suelos provocando la caída del material.
Ayer por la mañana, Silvia Jiménez, secretaria de Concesiones, tomó nota de los reportes del Lanamme y solicitó a la empresa que aporte soluciones técnicas al problema a más tardar el 24 de julio.
Los constantes cierres, especialmente en época lluviosa, provocan un trastorno no solo para los conductores que deben transitar hacia sus trabajos, sino también para el comercio, ya que esta es una vía muy utilizada por los transportistas que viajan hacia Caldera y a las fronteras de Peñas Blancas y Paso Canoas.

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Rodrigo Díaz
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