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Incumplimiento de deberes


Resulta muy lamentable y vergonzoso que en un país como Costa Rica, bendecido por la naturaleza, por falta de previsión y por el incumplimiento de deberes de las diferentes administraciones en al menos los últimos 20 años, esté a punto de desatarse una guerra por el agua en Guanacaste, la provincia que, sin más ni más, se dejó crecer en forma totalmente desordenada e irresponsable, en un modelo para el cual no había ningún tipo de preparación en materia de infraestructura, planificación y regulaciones.

Abrimos alegremente la puerta e invitamos a todo el mundo a participar en la fiesta cuando no teníamos el menú preparado, ni siquiera asegurada y ordenada la materia prima para prepararlo.

Una vez más los costarricenses que han gobernado el país han puesto en evidencia inmadurez, falta de seriedad y despreocupación ante los más serios asuntos de Estado, como es el de garantizar suficiente agua potable a toda su población en forma sostenible. Una tarea que era insoslayable para asegurar a los costarricenses un derecho humano fundamental porque de él depende la vida: el derecho al agua.

Ahora, como es ya una bochornosa tradición en el país, la amenazante situación de posible violencia en la Región Chorotega por falta de agua suficiente para los pobladores, deberá resolverse “apagando el incendio” de algún modo; es decir, demostrando de nuevo que no hemos sido capaces (nuestros gobernantes) de prever, planificar y administrar correctamente.

Habrá que ver si, ante la nueva vergüenza nacional, son capaces de ponerse de acuerdo gobernantes y empresas privadas que operan en Guanacaste, para provocar una sinergia y una confluencia de recursos oportunamente a fin de solucionar el problema y garantizar agua ahora y a futuro a los pobladores y a quienes desarrollaron proyectos turísticos en la zona a pesar de la desplanificación y el caos en el que se verían operando sus negocios.

Habrá que seguir repitiéndolo. Si no somos capaces de limpiar y poner orden en la casa seguiremos mostrando esa imagen de “adolescentes” actuando por impulsos, inmadurez y conveniencias momentáneas.
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