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Martes 8 Octubre, 2013

Gore Vidal define a Kissinger como “el mayor criminal de guerra…”.


Incongruencias: Nobel de la Paz

Este 11 de octubre, el Comité Noruego anunciará al ganador del Nobel de la Paz 2013.
Sirvan los actos de dos laureados para cuestionar el proceso de elección por parte del Comité.


El reciente accionar del presidente Obama, como respuesta al ataque químico en Siria, deshonra su mérito a ostentar semejante honor mundial. En su discurso de aceptación de 2009, Obama dijo sentirse “unawarded”, no merecedor de dicho reconocimiento. Tuvo razón el presidente, porque al momento de elegirlo, él había aumentado el presupuesto de guerra en Afganistán, mantenía tropas en Irak, planeaba siete bases militares en la Colombia de Uribe. Hoy, Guantánamo sigue abierto y su gobierno es acusado del más severo espionaje contra sus propios ciudadanos y otros gobiernos.
Otra de las “polémicas Nobel” se da en 1973. H. Kissinger es el Secretario de Estado del presidente Nixon. Mientras la guerra de Vietnam está en su apogeo, el Acuerdo de París pretende poner fin al conflicto, dos de sus protagonistas son elegidos ese año: Kissinger y el vietnamita Le Duc Tho, quien declina recibir el premio, entre otras razones, por cuestionar la elección de Kissinger, quien sí lo acepta. Paradójicamente, para esa fecha, Kissinger ya venía orquestando la Operación Cóndor: campaña de terrorismo de Estado en Suramérica, dirigida por Pinochet y apoyada por EE.UU.
Kissinger es acusado de ser el artífice detrás del golpe de Estado y muerte del único presidente latinoamericano comunista en llegar al poder democráticamente: el chileno Salvador Allende, quien fuera un anatema para los intereses de EE.UU.
El 11 de septiembre de 1973, con el apoyo de Kissinger y la CIA, Chile se tiñe con la sangre de su propio pueblo, de aquel color rojo al que Allende amó, defendió y por el que con la más noble dignidad y valentía, murió.
Derrocado y asesinado Allende, despóticamente Kissinger informa a Nixon sobre los hechos diciendo que “en el periodo de Eisenhower hubiéramos sido ¡Héroes!”.
El golpe de Estado militar dirigido por Augusto Pinochet, causa más de 3 mil muertos y una dictadura de derecha por 17 años. No es en vano que el escritor Gore Vidal defina a Kissinger como “el mayor criminal de guerra que anda suelto por el mundo”.
El Comité Nobel debería crear un estatuto específico para revocar el premio a los laureados cuyas acciones posteriores y anteriores —no conocidas— vayan en detrimento de la voluntad de Alfred Nobel, estipulada en su testamento de 1895: el premio se entregará a quien con su trabajo haya logrado la más grande contribución en beneficio de la humanidad.
El Comité debería enmendar su bárbaro estatuto #10 que prohíbe divulgar los criterios de la selección sino 50 años después de adjudicado el premio ¡Inaudito!
El Premio Nobel de Física, Zhorés Alfioróv, ha instado a los laureados con el Nobel de la Paz a que inicien un proceso para privar a Obama del galardón. También se debe incluir a Kissinger. Si no se les revoca el premio, los legítimos ganadores del Nobel de la Paz deberían devolverlo, siguiendo el valiente ejemplo del vietnamita Le Duc Tho.
Insto a nuestro expresidente Arias a que se una a la iniciativa de Alfioróv, por la dignidad de nuestro pueblo, de Centroamérica; pero sobre todo, por el honor del Premio Nobel, por la gloria, virtud y respeto a la voluntad y memoria de su creador, por hacer justicia a la humanidad.

Ricardo Sossa

Periodista y Politólogo