Inclusión financiera depende de tecnología
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• Estado sería vital en impulso a bancarización
Inclusión financiera depende de tecnología
• Dispositivos móviles y tarjetas prepago son dos medios para llegar a poblaciones más pobres y alejadas

Poder tener una cuenta de ahorro en su teléfono móvil, el pasaje del bus en una tarjeta prepago, que los trámites y pagos gubernamentales sean electrónicos (desde los impuestos y ayudas sociales hasta las contribuciones por matrícula en centros educativos públicos) son iniciativas que impulsarán la inclusión financiera en la región.
Esta es una de las principales conclusiones del foro Oportunidades y Desarrollo de la Inclusión Financiera a través de Pagos Electrónicos, realizado recientemente en Santo Domingo, República Dominicana.

En la cita, decenas de banqueros, empresas proveedoras, tomadores de decisiones gubernamentales y organismos internacionales de cooperaciones y desarrollo, se reunieron con el fin de trabajar en superar los retos tradicionales para llegar a las poblaciones no bancarizadas o poco bancarizadas.
“Es importante para ello acercar al gobierno con el sector privado con una propuesta económica que sea viable y eficiente”, dijo Salvador Pérez, director ejecutivo de Relaciones Gubernamentales de Visa América Latina y el Caribe a INVERSIONISTA en una entrevista.
El experto de VISA destacó la iniciativa nacional de la lotería fiscal, que incentiva los pagos electrónicos que son seguros y eficientes; a la vez, con la trazabilidad de los transacciones puede controlar la evasión de impuestos.
“Es un círculo virtuoso donde ganan todos, gobierno, empresas, pero sobre todo los ciudadanos”, acotó Pérez.
En Costa Rica cerca de la mitad de la población adulta está bancarizada a un nivel básico; es decir, tiene una cuenta de ahorro en alguna entidad financiera, y la usa principalmente para recibir su salario. Pero el resto de los habitantes, no.
Las condiciones de pobreza, el estatus migratorio, o el uso generalizado de efectivo en su negocio (por ejemplo los agricultores y constructores), hacen que este segmento de la población no quiera o no pueda acceder a servicios financieros formales.
En el resto Latinoamérica los números son más dramáticos, según un estudio reciente de la Corporación Andina de Fomento (CAF), en América Latina y el Caribe, cerca del 80% de los hogares urbanos y un porcentaje aún mayor de los rurales no usan el sistema financiero para obtener créditos o ahorrar.
“Estos hogares podrían beneficiarse con usos de tecnologías para aumentar la inclusión financiera. Asimismo, aquellos hogares que ya reciben servicios financieros podrían hacerlo con un menor costo o mayor calidad y variedad”, expresan voceros del Banco Interamericano de Desarrollo.
Pero el camino recorrido en la bancarización a través de canales alternativos como el teléfono móvil apenas comienza.
“La tecnología está, básicamente lo pendiente es llegar al modelo de negocios ideal entre los bancos y las telefónicas”, dijo Pérez, quien destacó que estas iniciativas ya caminan en países como Sudáfrica donde VISA compró Fundamo, compañía especializada en pagos móviles con operaciones en 40 países.
En el área latinoamericana, el BID tiene abierto un concurso este año que premiará 12 ideas innovadoras para inclusión financiera, el objeto es que se puedan encontrar soluciones asequibles para los más pobres de la región, a los cuales llegarles con la tradicional sucursal de cemento no es rentable.

Carolina Acuña
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